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REVISTA: Anales Venezolanos de Nutrición

NUMERO: Volumen 20, No. 1, Año 2007

TITULO: Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

AUTORES: Yaritza Sifontes

RESUMEN: -

PALABRAS CLAVE: Participacion comunitaria en salud; nutricion comunitaria; intervenciones nutricionales; empoderamiento; alianzas; consejos comunales; Venezuela; Communal participation in health; community; nutrition; nutritional interventions; empowerment; communal advice;Venezuela

CONTENIDO: 30 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44.

Temas generales

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

Yaritza Sifontes 1

.

1. Profesora. Cátedra Prácticas de Nutrición Comunitaria. Escuela de Nutrición

y Dietética. UCV.

Solicitar copia a: yari_sifontes@cantv.net

Elements for the community participation in nutrition in Venezuela

Resumen. Desde Alma Ata cuando la participación comunitaria en salud se definió como el proceso en virtud del

cual los individuos y la familia asumen responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar tendientes a la contribución

de su propio desarrollo; hasta nuestros días en que los países signatarios del cual los individuos y la familia asumen

responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar de la Carta de Bangkok han reconocido que el logro de la salud

y del ulterior desarrollo requieren entre otros aspectos del establecimiento de alianzas entre las comunidades y

sectores como, gobierno, agencias internacionales, sociedad civil, sector privado e institutos académicos. Surge

entonces como principal reto del mundo globalizado transformar la participación pasiva en aquella en la cual los

administradores comiencen a ceder poder y los ciudadanos- protagonistas sean dotados, es decir, logren el

empoderamiento, para aceptar con responsabilidad el ejercicio de su autonomía en materia de salud, como una

de las vías para el éxito y la sostenibilidad de los programas. La literatura reciente es amplia, dedicada a cómo

entender y lograr esa participación comunitaria. Particularmente en nutrición la Organización de las Naciones

Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha preparado un Informe donde presenta los cuatro factores que

desde su experiencia, determinan el éxito de los programas de nutrición en el nivel local: macro contextúales,

propios de la comunidad, propios de la característica del programa y propios de la sostenibilidad. El trabajo

desarrolla este planteamiento, con una contextualización, cuando los elementos así lo permiten, para nuestro país.

An Venez Nutr 2007;20 (1): 30-44.

Palabras clave: Participacion comunitaria en salud, nutricion comunitaria, intervenciones nutricionales,

empoderamiento, alianzas, consejos comunales, Venezuela.

Abstract: Since Alma Ata the communal participation in health has been defined as the process in which individuals

and families assume the responsibilities that concern their health and well being as a contribution to their own

development. Moreover, nowadays the countries that belong to the “Carta of Bangkok” have recognized, that the

succeed of health and its subsequent development have required, besides other things, agreements between

communities and other sectors such as the government, international agents, civil society, private sector and academic

institutions. Accordingly, the main challenge of globalization is that of transforming passive participation into one

in which the administration starts bestowing power upon its leading citizens. Appropriately, this will provide the

citizens with the necessary ascendancy and authority to accept with responsibility the exercise of their autonomy in

health matters; all of this as a mean to achieve success and sustainability of the nutrition programs. The literature is

plenty of information about the understanding and achievement of this communal participation. Furthermore,

particularly, in nutrition, the United Nations of Nutrition and Agriculture has prepared a report that depicts and

exhibits the four factors that, from their experience, determines the success of the local programs of nutrition

(macrocontextual factors, community level factors, programme design features, sustainability). Conclusively, the

approach that has been developed and presented in this document shows that the elements allow the

contextualization in the case of our country. An Venez Nutr 2007;20 (1): 30-44.

Key words: Communal participation in health, community, nutrition, nutritional interventions, empowerment,

communal advice,Venezuela.

Introducción

El papel protagónico de los actores sociales en materia de

salud ha sido reconocido desde la Declaración de Alma

Ata, cuando se planteó el derecho y el deber del pueblo

de participar individual y colectivamente en la planificación

de su atención en salud (1), ámbito que se extiende

hasta la administración de los servicios.

En las dos últimas décadas la concepción de participación

comunitaria en salud avanzó desde la etapa en que esta

quedaba restringida a la identificación de los actores

(individuo, familia y comunidad) y de los determinantes

de la salud, estrictamente biológicos, esta última

responsabilidad sobreentendida, casi única del Sistema

de Salud (2), hasta que evolucionó hacia la integralidad

al incorporar los determinantes ecológicos,

socioeconómicos y políticos (3,4) y mas recientemente

el bienestar mental y espiritual (5) y con ella a las otras

disciplinas y a los ciudadanos como protagonistas.

Es así como durante la VI Conferencia Mundial de Promoción

de la Salud (5), celebrada en Tailandia en el 2005,

un centenar de países suscribieron la Carta de Bangkok,

en la cual se dibujan las nuevas formas de cooperación

para “crear” salud, de allí surge una concepción

globalizada de las alianzas: entre los gobiernos, las organizaciones

internacionales, la sociedad civil y el sector

privado a fin de asumir cuatro compromisos fundamentaAnales

Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 31

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

les; a saber: a) Que la promoción de la salud constituya

una pieza clave de la agenda de desarrollo mundial; b)

Que sea una responsabilidad básica de todos los gobiernos;

c) Que forme parte de las buenas prácticas

institucionales y d) Que sea un foco de iniciativas de la

comunidad y de la sociedad civil.

En este sentido en la actualidad se trata de promover una

participación activa, aquella en la que la gente debe poder

elegir libremente si participará o no y poder esperar algún

beneficio de su participación (1), y donde el actor debe asumir

el rol de veedor o de contralor de su proceso (6).

Este nuevo rol está consagrado en: la Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela (Art. 5, Art. 62); la

Ley de Consejos Locales de Planificación Pública (Art. 8,

G.O. Nº: 37.463 de fecha 12/06/02), la Ley Orgánica del

Poder Público Municipal (Art.: 4, 7, 31 al 34, 37,56, 71,

95,112, 114, 253, 260,261, 273 y 278: G.O.: Nº 38.204

del 08/06/05), la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante

Universitario (G.O. N° 38.272 del 14/09/05), la Ley

de los Consejos Comunales (G. O.: extraordinaria N° 5.806

del 10/04/06), la Ley de Participación Ciudadana y Poder

Popular (aprobada en 1ª discusión el 22/11/2001, con una

2da discusión el 25/07/06), y la Ley del Servicio Social

Integral (aprobada en 1ª discusión el 25/07/06 y sancionada

el 14/12/06). Los deberes y derechos conferidos a

los venezolanos en materia de salud buscan que la participación

se traduzca en la transferencia del poder a las

comunidades (7).

Dada su naturaleza los programas de salud y en particular

los de nutrición están dirigidos a la comunidad, sin embargo

pocos de estos programas son en realidad

participativos, usualmente la comunidad es un simple receptor

o beneficiario pasivo con poco o ningún poder en

la toma de decisiones, lo que significa una baja participación

social; atribuible probablemente a) mala interpretación

de los agentes externos a la comunidad o como resultado

de las incompatibilidades entre los objetivos de

programas centrales y las necesidades reales de las comunidades;

b) inadecuada formación de los recursos humanos

y c) escaso apoyo y compromiso político (6,8). Al

planteamiento anterior podría agregarse el desconocimiento

de los actores de sus propios deberes y derechos en

materia de salud

Los factores señalados han sido clasificados por la Organización

de las Naciones Unidas para la Alimentación y

la Agricultura (FAO) (6) en cuatro categorías, a saber:

macrocontextuales, propios de la comunidad, propios de

las características del programa y de la sostenibilidad del

mismo, en el presente trabajo se desarrollarán solo los

tres primeros factores.

Partiendo de las consideraciones anteriores, a continuación

se presenta una selección de los factores a los cuales

se les atribuye el éxito de programas en nutrición comunitaria

y cómo estos factores pueden llevarse a nuestro

país. Se intenta hacer una aproximación al tema de la

participación social y comunitaria, con la salvedad, de

que casi siempre este no es el objeto de un programa de

nutrición.

Definiendo la participación comunitaria en salud

Participación comunitaria: proceso mediante el cual los

miembros de la comunidad participan en los programas

o en las actividades que se llevan a cabo en interés de la

comunidad (9).

La participación comunitaria: es la acción o conjunto de

acciones a través de las cuales la comunidad se involucra

y toma parte. Esto significa que la comunidad se

responsabiliza por la situación que la afecta. En este caso

la comunidad asume los aportes a los que hubiere lugar

para modificar aquellas condiciones que rompen con la

armonía de la vida de los integrantes de la comunidad

(10).

La participación de la comunidad: es un proceso social

en el que grupos específicos, que comparten ciertas necesidades

y viven en una zona geográfica definida, tratan

activamente de identificar esas necesidades y adoptan

decisiones y establecen mecanismos para atenderlas

(11).

Según Rao, la participación comunitaria se define como

el proceso en el que sus participantes toman iniciativas y

acciones que son estimuladas por su propio pensamiento

y sobre las cuales ellos pueden ejercer un control efectivo,

sin embargo, el énfasis en la participación comunitaria

obviando la planificación central de los proyectos,

tampoco es una estrategia óptima. Debe encontrarse un

balance entre ambas partes (12).

En salud la participación es entendida como:

- Proceso en virtud del cual los individuos y las familias

asumen responsabilidades en cuanto a su salud y

bienestar propios y los de la colectividad y mejoran la

capacidad de contribuir a su propio desarrollo económico

y comunitario. Llegan a conocer mejor su propia

situación y a encontrar incentivo para resolver sus

problemas comunes. Esto les permite ser agentes de

su propio desarrollo, en vez de beneficiarios pasivos

de la ayuda al desarrollo. Para ello, han de comprender

que no tienen por qué aceptar soluciones convencionales

inadecuadas, sino que pueden improvisar e

32 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

innovar para hallar soluciones convenientes. Han de

adquirir la aptitud necesaria para evaluar una situación,

ponderar las diversas posibilidades y calcular cuál

puede ser su propio aporte. Ahora bien, así como la

comunidad ha de estar dispuesta a aprender, el sistema

de salud tiene la función de explicar y asesorar, así

como dar clara información sobre las consecuencias

favorables y adversas de las actividades propuestas y

de sus costos relativos (8).

En nuestro país, la participación y el control social en salud

son definidos como el derecho constitucional que tienen

todas las personas a ejercer su poder de decisión, intervención

y control de manera directa y con plena autonomía e

independencia en la formulación, planificación y regulación

de las políticas, planes y acciones de salud, así como

en la evaluación y control de la gestión de los servicios y

del financiamiento de la salud, en el marco de una democracia

social, participativa y protagónica (13).

De las definiciones anteriores resaltan algunos elementos

en general la participación es entendida como un “proceso”

que adquiere la connotación de “resolver”, “participar”,

“conocer”, “tomar decisiones” , considerada “derecho

constitucional en la legislación del sistema de salud

venezolano.

No contemplan las “capacidades técnicas reales” para

participar de los operadores, pues se conforman con asumir

que es suficiente con “llegar a…”, “tratar de…”, “improvisar”,

aún cuando la que se recoge en el documento

de la OPS (8) quizás se acerca al incluir la “aptitud”; solo

esta incluye entre sus elementos la organización de los

individuos y comunidades.

Lo que quizás tiene que ver con que ninguna contempla

el trabajo en equipo, en consenso o de acompañamiento

con los agentes externos a la comunidad, quedando en el

espíritu de la definición sobreentendido que la comunidad

puede hacerlo todo sola, “que debe encontrar incentivo

para resolver sus problemas…”, “que la comunidad

asume los aportes”, es decir que no construye.

Identifican las áreas en las cuales puede participar la comunidad:

definición de los problemas, identificación de

necesidades, identificación de prioridades, planificación

y ejecución de actividades, en el caso de la venezolana

la dimensión es mucho mayor pues se extiende hasta las

políticas, los planes y el control de la gestión (11,13).

Exceptuando a Rao (12) que se refiere a la articulación

entre la planificación central y la participación comunitaria,

ninguna otra considera este elemento, al menos no

de manera explicita.

Desde esta perspectiva es inminente plantearse hacia

donde queremos que vaya la participación comunitaria

en salud y nutrición, lo cual pasa por revisar la definición

de la misma. Ya desde 1997 Briceño León expresó

(sic): “ La participación es una facilitadora de la coordinación

de las múltiples actividades del Estado en el área

de salud. La participación se hace en gran medida desde

un ámbito local y con una definición territorial específica;

… Como la comunidad tiene un foco de acción determinado

en su territorio, puede hacerse que allí converjan

las intervenciones y no se dupliquen esfuerzos

”(14).

Otra consideración importante es que la participación comunitaria

no puede darse por descontado, debe por el contrario

traspasar la retórica y llegar a la concreción, debe

trascender desde el nivel en que los miembros de la comunidad

son simplemente informados de lo que está ocurriendo,

hasta alcanzar la movilización autónoma, momento

en el cual las comunidades están preparadas para tomar

iniciativas y realizar sus propias elecciones (6).

Dicho de otro modo, se debe buscar establecer la participación

como cultura e interiorizarla como una manera

“normal” de relacionarse (2), y así lo expresó Bengoa al

señalar que la comunidad debe considerar sus problemas

sociales como parte de su propia vida (8).

Objetivos de la participación comunitaria en salud

Como una contribución al entendimiento de la participación

comunitaria en salud resulta de particular importancia

destacar que esta persigue (15):

- Involucrar a la comunidad en el análisis de sus problemas

de salud y en la identificación de sus necesidades

de salud más importantes.

- Reforzar el papel de protagonista de la ciudadanía

como sujeto del cuidado de su salud aumentando su

responsabilidad.

- Desarrollar los servicios sobre una base comunitaria.

- Dar a la comunidad el control social de la planificación

y evaluación del funcionamiento de los servicios.

- Potenciar el abordaje multisectorial y la coordinación

intersectorial.

Al respecto la Ley de Participación Ciudadana y Poder

Popular de Venezuela en su Art. 7 (16) establece como fines

de la participación: la organización social, el diseño de

un sistema de participación protagónica, la participación

como política de Estado, el carácter corresponsable de la

participación y cogestión y enfatiza que la promoción y

fortalecimiento de la cultura de la participación garantizarían

el ejercicio de la soberanía nacional”.

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 33

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

Antecedentes de la participacion comunitaria en salud

en Venezuela

En Venezuela las experiencias de participación comunitaria

en salud datan de los años setenta, la mayoría promovida

desde el Ministerio de Salud o las gobernaciones

de los Estados y en otros casos desde las propias comunidades

o del ámbito de la medicina simplificada, siendo

sus principales amenazas las restricción hacia espacios

locales y la dependencia con el sector gubernamental (7).

Es en los años 80 cuando por iniciativa de las direcciones

regionales de salud (en principio de Caracas, lo que actualmente

es el Estado Vargas y el Estado Miranda) se inicia

la conformación de los comités de salud, enmarcados

dentro de la medicina comunitaria bajo la Dirección de

Bienestar Social y conformados por los distritos sanitarios,

siendo sus principales acciones de tipo preventivo y

de apoyo a los censos sanitarios o a las campañas de vacunación,

algunos de estos comités fueron absorbidos

como proyectos comunitarios de las Alcaldías.

Una década después, nuevamente el ministerio de Salud

lideriza la conformación de las Juntas Sociosanitarias y

sociohospitalarias, con representantes del Ministerio, las

gobernaciones y de estructuras de la comunidad cuyo propósito

era promover los aportes y controlar su uso adecuado,

de allí que esta experiencia se enmarcara dentro

de lo que se denominó “recuperación” de costos.

Entre 1994 y 1995 se iniciaron los Núcleos de Atención

Primaria (NAP), la comunidad se organizaba, participaba

en la obtención del local y los recursos básicos y en los

programas de salud; la atención era de tipo preventivocurativa

con énfasis en el grupo materno infantil, la comunidad

se reservaba la potestad de renovación de la

contratación del personal y debía vincularse aproximadamente

a 2500 habitantes, su principal debilidad fue la

falta de articulación con el resto de la red ambulatoria.

Para el año siguiente resurgen los comités de salud, cuya

experiencia se inició en el Estado Sucre, diez años después

en esa misma zona se reportaron 156 comités de

salud articulados a Barrio Adentro y las demás misiones

sociales, siendo el total registrados en el Ministerio de Salud

8.951, liderados por promotores sociales y promotores

comunitarios cuyas atribuciones incluyen la elaboración

de proyectos de intervención en salud (identificación y

priorización de problemas de salud) y el apoyo al Consultorio

Popular y al centro de diagnóstico Integral, dicho

comité está reglamentado en el Art. 6 de la Ley de los

Consejo Comunales (17).

Factores de éxito de los programas de alimentación y

nutrición comunitarios, resultados del análisis emprendido

por la FAO, elementos presentes en VEnezuela

Factores macrocontextuales

- Apoyo político: referido fundamentalmente a la “conciencia

pública de la importancia de la buena nutrición”

mas que a la existencia de una política de nutrición

a nivel nacional per se, la cual debe implicar

compromiso con respaldo en el presupuesto nacional

(6). Al respecto la Carta de Bangkok declara que las

políticas y alianzas que otorguen poder a las comunidades,

y que sirvan para mejorar la salud y la equidad

en salud, deben formar parte central del desarrollo

global y nacional (5).

A modo de ejemplo para el caso de Venezuela se presentan

cuatro instituciones oficiales cuyas líneas y programas

ya han sido establecidos, reseñándose para este documento

aquellos con énfasis en el tema de la salud y la

alimentación y nutrición:

Programas del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología:

soberanía y seguridad alimentaria, salud pública,

entre otros. (18,19), siendo parte de las líneas de investigación

del Ministerio de Ciencia y Tecnología en materia

de salud: las enfermedades parasitarias, las enfermedades

ligadas a problemas nutricionales, las enfermedades

cardiovasculares y asociadas al ambiente y sus complicaciones,

la salud pública y la epidemiología, entre otros

(16).

- Programas del Ministerio de Salud: Lactancia Materna,

Diabetes, Salud Cardiovascular y Programa Nacional

De Atención Integral Del Niño, Niña Y Adolescente

(20).

Las líneas de acción del Ministerio de Participación Popular

y Desarrollo Social (21) se muestran en la Figura 1.

La propuesta de nutrición comunitaria del Instituto Nacional

de Nutrición ha sugerido cinco intervenciones prioritarias

(las cuales consideran la focalización): atención a la

embarazada y madre que lacta; promoción de la lactancia

materna; promoción y monitoreo del crecimiento y desarrollo;

promoción de las guías alimentarias en los menores

de 6 años y promoción de la seguridad alimentaria en la

familia y la comunidad, a su vez establece la posibilidad de

que puedan surgir otras líneas producto de las necesidades

sentidas detectadas en las comunidades (22).

34 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

Fuente: Ministerio de Participación Popular (21).

Figura 1. Ministerio de Participación Popular y Desarrollo

Social.

Otras intervenciones para mejorar la nutrición, los criterios

y metodología para su selección han sido descritas

en una publicación de la FAO (23) siendo algunas de ellas:

almacenamiento de alimentos, nutrición integrada a la

atención de la salud, comunicación nutricional a través

de medios masivos, rehabilitación nutricional, alimentación

suplementaria de niños en edad preescolar, alimentación

suplementaria para mujeres embarazadas y madres

lactantes, alimentación escolar, tecnología apropiada

en la conservación y preparación de alimentos, distribución

de nutrientes específicos y promoción de la lactancia

entre otros.

Aranceta (24) clasifica las estrategias de intervención en

nutrición comunitaria en tres niveles: sensibilización; modificación

de estilos de vida y creación del entorno favorable

según se dirijan al individuo, a la comunidad y a

los sistemas. En el caso de la comunidad una estrategia

para cada nivel respectivamente sería: anuncios en medios

de comunicación social, programas de educación

nutricional y promoción del ejercicio físico en el medio

escolar, incentivos fiscales para las empresas que colaboren

en programas de promoción de la salud.

Sobre este aspecto ya en el 2001 (8) sugería la organización

de un proyecto piloto que incluyera un área de demostración

en la cual pudieran realizarse entre 8 y 9 acciones

de nutrición comunitaria, cuya supervisión fuese

responsabilidad del Instituto Nacional de Nutrición (Cuadro

1).

Los temas citados pueden orientar acerca del compromiso

financiero del Ejecutivo Nacional, destacando el hecho

de que aún los menos relacionados con nutrición

terminan de alguna manera impactando sobre ésta. En

otro orden de ideas el compromiso para respaldar la generación

de esa conciencia pública se ampara en el conjunto

de leyes venezolanas citadas al inicio de este documento,

siendo otro paso importante el que tiene que ver

con “dotar” a los diversos operadores para materializar

la participación protagónica, es decir capacitar el talento

humano, aspecto este que se planteará posteriormente.

Cuadro 1. Acciones de nutrición en salud pública.

Acciones especificas de nutrición en salud pública

Epidemiología (qué, dónde, cómo, por qué?)

Cartografía (mapeo) para inventariar estructuras

de comunitarias de apoyo a la salud y nutrición

Manejo de desnutridos y otras patologías

Nutrición y embarazo

Rehidratación oral

Vigilancia nutricional local (Seguimiento del

peso y la talla de los niños y adolescentes)

Promoción de las Guías de Alimentación

Suplementación de alimentos

Vigilancia de las instituciones relacionadas con

alimentación y nutrición ej comedores, casas

de la alimentación,etc

Acciones complementarias de cooperación

Cooperación con agencias de extensión:

Huertos familiares

Huertos escolares

Promoción de asociaciones en la comunidad

Club de madres

Club de abuelos

Otros

Cooperación con agentes organizados

de la comunidad

La selección de actividades sería realizada

por la comunidad

Acciones de apoyo de salud pública

Saneamiento ambiental

Inmunizaciones

Educación sanitaria

Desparasitación

Fuente: Bengoa JM (8).

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 35

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

Alianzas y asesoría con otros organismos nacionales e

internacionales: las agencias internacionales y otros organismos

pueden orientar sobre la temática de nutrición a

abordar (6). En el año 2000 189 países que integran las

Naciones Unidas establecieron el logro de 8 objetivos de

desarrollo del milenio (25), a saber: Erradicar la pobreza

extrema y el hambre, Lograr la educación primaria universal,

promover la igualdad de género y el

empoderamiento de la mujer, reducir la mortalidad de los

niños menores de 5 años, mejorar la salud materna, combatir

el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades,

garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar

una alianza mundial para el desarrollo; sin embargo

ha dejado en manos de cada gobierno tomar sus propias

decisiones para responsabilizarse con el cumplimiento de

las metas y con el compromiso de que cinco años después

se plantee la revisión de las estrategias para alcanzarlas,

cuyo informe de avances para Venezuela ya se

encuentra disponible (26).

En el tema que nos ocupa, los programas de nutrición pueden

ser parte de las estrategias para impactar, por ejemplo

en la situación de hambre y en las enfermedades diarreicas

este último asunto prioritario en la mortalidad de los menores

de 5 años, por citar solo dos líneas de acción.

El Plan de Acción Regional de Alimentación y Nutrición,

enmarcado dentro de la Cooperación Técnica que brinda

la Organización Panamericana de la Salud (27) prevé dos

áreas de acción: seguridad alimentaria (promoción de la

lactancia materna, promoción de una adecuada alimentación

complementaria y promoción y educación para mejorar

el acceso y el consumo de los alimentos) y la prevención

y manejo de la mala nutrición (desnutrición energético-

proteica; control de las deficiencias de

micronutrientes: yodo, vitamina A, hierro; prevención y

control de la obesidad y las enfermedades crónicas asociadas

a la dieta).

En el pasado las asociaciones con el sector privado, cuya

historia en el país data de inicios de esta centuria comenzaron

por iniciativas de carácter voluntario, en la actualidad

y dentro del marco de la responsabilidad social empresarial,

este sector ha seguido vinculándose a las comunidades

mediante la ejecución directa de proyectos y programas

puntuales; alianzas con institutos académicos o a

través de organizaciones de la sociedad civil (ONG), en

este último caso se pueden citar organizaciones como SINERGIA,

Alianza social y Venezuela sin límites, las cuales

han logrado consolidar redes, que entre sus fines contemplan

como prioridad la participación (28).

Con la implementación de la Ley Orgánica de Ciencia,

Tecnología e Innovación (LOCTI) (29) se abre un nuevo

espacio para el establecimiento de alianzas entre la empresa

privada y los institutos académicos de educación

superior; las actividades susceptibles de financiamiento

así como los mecanismos para el logro de este, (ahora de

obligatorio cumplimiento para aquellas empresas con ingresos

brutos anuales superiores a 100.000 Unidades

Tributarias), se encuentran señaladas en el artículo 42 de

la citada ley.

Al respecto el Plan de Ciencia y Tecnología, dentro de lo

que ha denominado el marco político estratégico (Figura

2) (30) ha definido dos objetivos directamente relacionados

con la participación y las alianzas:

- La vinculación que debe existir entre los resultados

de investigación y las necesidades de los grupos excluidos,

cuyo mecanismo para la inclusión social serían

las misiones, que a su vez permitirían potenciar

la participación de los distintos actores involucrados

(investigadores y comunidades) en la solución de problemas

comunes.

- La formulación de proyectos… debe favorecer la articulación

de los distintos actores del Sistema Nacional

de Ciencia, Tecnología e Innovación (universidades,

empresas, comunidades, sector público).

En todo caso, la importancia de las asociaciones estriba

en que pueden servir para aportar productos y servicios

que de otra manera estarían fuera del alcance de los recursos

físicos y humanos de los sectores gubernamentales.

Con los institutos de capacitación e investigación

pueden representar una oportunidad para la capacitación

y el fortalecimiento institucional, así como para promover

la organización de proyectos de investigación (6); y

en el caso de la comunidad específicamente la alianza

con las empresas puede potenciar: la formación de capital

social, el fortalecimiento de redes sociales y el

empoderamiento, entre otros (31).

Multisectorialidad La colaboración entre sectores puede

servir para compartir recursos y favorecer la articulación

entre distintos programas logrando de esta manera potenciar

el impacto del programa. En algunos casos las

experiencias de comités a nivel local han mostrado ser

más exitosas que la coordinación entre distintos sectores

a nivel central (6). En el caso de los factores propios del

diseño del programa, que se desarrollarán mas adelante,

se conoce también la multisectorialidad como la relación

con otros programas

Bajo el contexto del modelo actual del gobierno venezolano

la participación popular se ha enmarcado dentro de

lo que se conoce como el quinto motor (explosión del

36 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

poder comunal), cuya base son los consejos comunales,

estructuras que aglutinan una serie de grupos y conforman

un nuevo ordenamiento del tejido social según áreas

de trabajo (Cuadro 2). Otras organizaciones también presentes

en estos espacios son las mesas técnicas de transporte,

los clubes de abuelos y abuelas, la unidad de batalla

endógena (UBE), los partidos políticos, la organización

comunitaria de vivienda, la unidad de defensa popular,

el comité de protección social, las cooperativas,

las organizaciones no gubernamentales, las redes

artesanales, misiones como vuelvancaras, por citar solo

algunas (32,33).

Fuente: Ministerio de Ciencia y Tecnología (30).

Figura 2. Marco político y estratégico. Hacia una nueva

cultura tecnológica.

Específicamente en lo que se refiere al área de salud, desarrollo

social y alimentación, esta ha definido como propósito

principal garantizar la soberanía alimentaria, mediante

el logro de una alimentación balanceada y del

abastecimiento de alimentos a nivel de la comunidad; para

lo cual ha contemplado la articulación con estructuras

como: misión Barrio Adentro, Mercal-Proal, comedores

populares, madres del barrio, misión Zamora, misión

Guaicaipuro y misión Negra Hipólita (en sus 5 categorías

de atención) (34).

Competencias e instituciones técnicas sólidas: Los programas

generalmente contemplan la capacitación de los

trabajadores a nivel local, la cual paradójicamente no se

incluiye como programa para profesionales de pre y

postgrado, pues tradicionalmente el adiestramiento ha

tenido lugar mediante cursos cortos, lo cual influye sobre

la calidad del programa (6).

Cuadro 2. Areas de Trabajo de los Consejos Comunales

en Venezuela.

Area de trabajo

Economía popular.

Contraloría social.

Educación y deportes.

Cultura.

Comunicación e información.

Salud, desarrollo social

y alimentación.

Vivienda, infraestructura

y hábitat.

Justicia de paz, seguridad

y defensa

Organización comunitaria

Consejo de Economía Popular,

cooperativas, microempresas,

bodegas solidarias, mercalitos,

otros.

Misiones educativas (Ribas,

Robinson y Sucre), club deportivo

y otros.

Grupos culturales, grupos religiosos

y espirituales y otros.

Medios alternativos comunitarios

y otros.

Comité de salud, comité de alimentación,

comité de protección

social, club de abuelos y otros.

Comité de tierra urbana, mesa de

agua, mesa de energía, cuadrilla

ambientalista y otros.

Unidad de defensa.

Fuente: Ministerio de Participación Popular (32, 34).

Las escasas experiencias de coordinación e intervención

comunitaria y la deficiente formación y capacitación del

recurso humano en dinámicas grupales, educación para la

salud y promoción de la salud, de participación comunitaria

y de coordinación, han sido reconocidas en otras latitudes

como factores que propician la improvisación (15).

Un mecanismo para lograr la formación de los recursos

humanos puede ser también el establecimiento de alianzas,

en este sentido el Programa de Alimentación y Nutrición

de la Organización Panamericana de la Salud contempla

entre sus líneas adicionales el desarrollo de recursos

humanos (27), el Ministerio de Ciencia y Tecnología

ha previsto entre sus programas (sic)… el desarrollo del

talento humano en todos sus niveles ( Art. 40 al 45 , Título

V, Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología) (29).

La Ley Orgánica de Poder Público Municipal (35) en su

Art. 88 faculta al Alcalde para garantizar desde su jurisdicción

la educación para la participación; la ley de Participación

Ciudadana y Poder Popular, prevé en el capíAnales

Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 37

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

tulo III: educación para la participación ciudadana, el deber

de la sociedad y la obligación del estado de facilitar

las condiciones … para consolidar la formación para la

participación (Art. 10), en este mismo artículo se contempla

la obligación de todas las instituciones y organismos

públicos de difundir y promover las instancias y mecanismos

legales de participación con miras a garantizar su

correcta implementación… , siendo uno de los mecanismos

propuestos la promoción y el desarrollo de Universidades

y Centros de Investigación para la formación de

profesionales que coadyuven al desarrollo pleno de las

comunidades… (Art. 135 LPCPP) (16).

En materia de salud se han celebrado acuerdos

binacionales con países como Uruguay y Bolivia, por citar

solo dos, los cuales incluyen áreas como: capacitación

de recursos humanos (cursos, becas, pasantías); programas

de intercambio de experiencias exitosas (políticas

en salud, atención primaria en salud; gestión de servicios

en salud, promoción de la salud, participación social en

la salud; etc.) investigación ; programas y proyectos

sociosanitarios, en los campos de la gestión, la administración

y la atención de la salud., intercambio entre centros

hospitalarios; transferencia de tecnología (producción

de medicamentos y sus principios activos), etc. (36).

En el acuerdo con Bolivia se agregan áreas como

epidemiología integral; enfermedades crónicas y transmisibles;

control de enfermedades endémicas, medicamentos

para el control de enfermedades (malaria, tuberculosis

y diarrea); control de enfermedades inmunoprevenibles,

asesoría en ciencias de la salud y experiencias exitosas de

atención primaria de salud (37).

Como quiera que la participación hoy día exige entre otros

el ejercicio de la ciudadanía y la formación de los talentos

que interactuarán en los espacios de participación, esta

última deberá al menos considerar los principios que rigen

la participación descritos en el Artículo 16 de la Ley de Participación

Ciudadana y Poder Popular (16) a saber: soberanía,

corresponsabilidad, universalidad, voluntariedad, transparencia,

eficiencia, equidad, solidaridad, información, pluralidad,

humanismo, igualdad, protagonismo, tolerancia,

gratuidad e igualdad de género.

El Ministerio de Salud adelanta la creación de la Coordinación

Nacional de Comités de Salud, que tendrá a su vez

instancias en estados y municipios; otra propuesta es la Escuela

de la Nueva Ciudadanía en el Instituto de Altos Estudios

de Salud Pública dependientes del Ministerio de Salud

(7).

En relación con la formación de recursos humanos, paralelo

a los egresados de las carreras de la salud tradicionales,

el Estado se ha establecido como meta capacitar 20.000

médicos y médicas venezolanos, 1823 estudiantes de

postgrado de odontología general integral y 413 técnicos y

técnicas superiores de enfermería, de igual manera forman

parte de los programas académicos de nivel superior y básico

del campo de la salud los promotores y promotoras

comunitarios, los cuales serán incorporados a la misión

Barrio Adentro. El Cuadro 3 muestra las características de

los Programas de Formación académica.

Factores propios de la comunidad

Programa comunitario y participación: Generalmente los

programas dirigidos a colectivos humanos incluyen entre

sus elementos la participación de la comunidad, sin embargo

el programa de nutrición tiende mas bien a mejorar

el estado o la situación nutricional del conjunto o de

grupos específicos de la población (6).

Entre 2003 y 2004 el Grupo de Acción Social (CESAP),

auspiciado por Nacional Endowment for Democracy de

los Estados Unidos; desarrolló el Proyecto Observatorio

Social: Estrategia para la concertación y acuerdos sobre

la Política Social en Venezuela (38), teniendo como antecedente

el Proyecto Observatorio Social: Seguimiento

activo a los Programas Sociales en Venezuela, el segundo

proyecto culminó con un documento que recoge los

resultados del análisis realizado en seis programas sociales

adelantados, también en seis zonas del país.

Los programas evaluados fueron: Mercados del Zulia

(Mezul); Programa Alimentario Escolar (PAE)- Trujillo;

Sistema de Apoyo a la Microempresa - Lara, Casas Comunales

– Aragua ; Programa de Capacitación a las Cooperativas-

Mérida y Sistema de Apoyo Integral de Promoción

y empleo-Anzoátegui.

Entre los hallazgos relevantes se evidenció que aún cuando

la participación (también el desarrollo integral, la organización,

la ciudadanía, la contraloría social, la

autogestión, las redes y el empoderamiento entre otros)

está presente en los objetivos de los distintos programas,

en la práctica no se identificaron estrategias tendientes a

la consecución de la misma, de manera tal que al final

los beneficiarios seguían siendo receptores de las tareas

operativas propias de los programas.

Si bien es cierto que en la experiencia descrita la participación

realmente no se expresó, en la práctica también

habría que considerar no sobredimensionar el alcance

de la participación, ya que para lograr la participación se

requiere de la existencia de una real cohesión entre la

participación social, el capital social y las políticas públicas

(39).

38 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

La participación social dependerá de los grados de organización

(Cuadro 4), que se alcanzan dependiendo de diversos

factores (Cuadro 5) y del momento histórico en que se

da en la comunidad, en tanto que el capital social debe

construirse, debe recordarse que la administración cede el

poder y los ciudadanos aceptan esa responsabilidad, para

lo cual se ha debido dotar a la sociedad de los elementos

necesarios que le permitan ejercer su poder de decisión y

capacidad de control (en otras palabras puedan llegar a ser

autónomos y responsables en la gestión de lo social (15).

Cuadro 4. Niveles o grados de participación.

Reconocer la participación comunitaria en salud (15) puede

ser posible si esta se caracteriza por ser:

Activa: La población interviene en todas las fases de diagnóstico,

planificación, ejecución, control y evaluación.

Cuanto más capacidad de influir en las decisiones alcance

la población, más eficaz, real y democrática será su

participación.

Consciente: Conoce y toma conciencia de los problemas

existentes y los transforma en necesidades que se deben

solucionar.

Responsable: Se compromete y decide de acuerdo con

sus derechos y responsabilidades.

Deliberada y libre: Las intervenciones son voluntarias y

se hacen de forma planificada, manteniendo su autonomía

y desarrollando tareas propias.

Organizada: La población tiene su propia organización,

no dependiente de los servicios de salud. Las actividades

se integran con objetivos comunes hacia el desarrollo

comunitario.

Programa

Licenciatura Medicina

Integral Comunitaria.

En formación

17.000

Especialidad Medicina

General Integral

(**). En formación

2008.

Especialidad Estomatología

y Odontología

General. En

formación 875.

Enfermería Integral

Comunitaria (***)

Objetivo

Adquisición de competencias

diagnósticas y terapéuticas

para brindar atención médica

integral (promoción, prevención,

curación y rehabilitación)

del individuo, la familia,

la comunidad y el ambiente.

Adquisición de conocimientos,

habilidades, destrezas,

actitudes y valores para desempeñarse

en establecimientos

de atención primaria de

salud.

Garantizar la atención primaria

integral.

Coordinación

Ministerio de Educación

Superior y el

Ministerio de Salud,

formando a su vez

parte de la Misión

Sucre).

Duración

6 años: 4 ciclos formativos:

básico, preclínico, clínico internado

(profesionalización).

Régimen anual(*)

30 meses dedicación exclusiva:

Ciencias básicas, clínicas,

sociales, epidemiológicas y

humanísticas.

Enseñanza modular, actividad

académica presencia 4 horas/

semana.

Escenario formativo

UNEFA,UNELLEZ,UBV. Consultorio

Popular.

Consultorio Popular, Clínicas Populares

y Hospitales

Consultorio Popular, Clínicas Populares.

Consultorios Populares

(*) El Proyecto comunitario integra la investigación-acción y se inicia en el primer año; otro elemento que incluye es la formación en ciudadanía y la

metodología de investigación social participativa.

(**) La demanda se ha estimado en una relación de 1/1250 a 2500 habitantes, la primera cohorte egresará en el primer trimestre del 2007.

(***) Se inician como defensores y defensoras de la Salud (5632 para 2006), que se insertan en las misiones Robinson o Ribas, para luego incorporarse

al Programa de educación superior mediante la misión Sucre.

Fuente: Ministerio de Salud (7).

Cuadro 3. Programas de formación académica. Barrio Adentro 2006.

Grados

1

2

3

Características

La utilización de los servicios y de las instalaciones que

se proporcionan, sin la utilización, la probabilidad de

que se produzca la participación es remota.

La cooperación con las iniciativas planificadas por un

organismo externo.

La participación en las actividades de planificación y

administración, la cual implica cierto grado de compromiso,

así como de responsabilidad e iniciativas para

identificar los problemas y ayudar a resolverlos, en la

mayoría de los casos con el apoyo de agentes externos.

Fuente: OPS, 1984 (9).

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 39

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

Sostenida: No se trata de acciones puntuales de movimientos

asociativos, de respuesta a tensiones coyunturales,

sino que responde a problemas de salud y la intervención

del proceso se mantiene en el tiempo.

En el modelo de desarrollo y salud adelantado por el gobierno

nacional, actualmente se otorga a las comunidades

el poder para exigir la adecuación de los organismos

de salud a las necesidades identificadas y su vinculación

con otros niveles de la red de salud y con otros niveles

institucionales. Surgen también estructuras como los bancos

comunales, que constituye un espacio nuevo de participación,

como es la gestión financiera por parte de la

comunidad (7).

Otro espacio para participar es la construcción de ciudadanía,

asumiendo lo público como su espacio, donde lo

colectivo desplaza a lo individual y los actores detectan

juntos sus necesidades se involucran con la planificación,

la ejecución, el seguimiento y la evaluación, considerando

como ejes fundamentales la autogestión y la cogestión

(4).

Personal y recursos suficientes, así como la actitud favorable

del personal de salud hacia la participación comunitaria.

Sistema permanente de adiestramiento a los miembros de los

Comités de Salud y otros miembros de la comunidad e igualmente

al personal de salud que trabaja con la comunidad, lo

que ha logrado cambios en las actitudes negativas y en la eficacia

del trabajo conjunto.

Servicios continuos de apoyo. Esto se observa con mayor frecuencia

en las comunidades urbanas y si bien estas características

facilitan la participación no son suficientes para originarla.

Conciencia de la comunidad de sus derechos y responsabilidades

colectivas con respecto al desarrollo.

Alfabetización (facilita comunicación y entendimiento).

Grado de homogeneidad: aquella comunidad donde sus miembros

se vinculan para trabajar como unidad.

Cuadro 5. Factores que influyen en la velocidad de potenciación (grado de desarrollo) de una comunidad.

Fuente: Basado en Food and Nutrition Bulletin 1999 (40) y FAO, 2005 (6).

Sentido relativamente firme de cohesión social (estado de desarrollo).

Condiciones económicas: comunidades muy deprimidas, no

tendrían tiempo para esforzarse por algo distinto a superar su

pobreza.

Concentración geográfica de la comunidad, también denominado

grado de aislamiento social o geográfico de la comunidad.

Medios de comunicación y transporte adecuados.

Presencia de dirigentes dinámicos y entusiastas o la existencia

previa de grupos representativos de la comunidad.

Creación de capacidad: va ligada al acceso a asesoramiento

técnico competente sin obviar, la organización de

la comunidad, las capacidades gerenciales y de buena

planificación, así como la habilidad para emprender un

análisis de la situación y establecer prioridades de acción,

elementos inherentes al fortalecimiento institucional (6).

Pero este conocimiento no solo debe estar disponible sino

que debe ser de fácil acceso en la misma medida que las

competencias técnicas, en este caso las relacionadas con

alimentación y nutrición, las cuales en la mayoría de las

comunidades pueden escasear.

El logro o construcción de la capacidad comunitaria (fortalezas

y recursos de una comunidad para desarrollar intervenciones

apropiadas), requiere del manejo de elementos

como: la participación social, el liderazgo, el poder

del grupo y un sentido de comunidad, los cuales se incluyen

en lo que se conoce como las diez dimensiones de la

capacidad comunitaria: Participación comunitaria;

liderazgo; redes sociales sólidas; habilidad para articular

valores, sentido histórico, sentido de la comunidad, reflexión

crítica, habilidad para movilizar recursos, destrezas,

habilidad para ejercer poder (39).

Al respecto el modelo del Sistema Público Nacional de

Salud contemplado en la Constitución de la República

de Venezuela pretende conjugar las capacidades del estado

y las capacidades de la población (7).

El concepto del poder en la teoría y práctica de la salud

se resume en lo que hoy día se conoce como

empoderamiento, responsable de que a nivel individual

la persona sea capaz de tomar decisiones y tener control

sobre su vida y en el ámbito comunitario. Los individuos

actúen colectivamente para ganar una mayor influencia

y control sobre los determinantes de la salud y la calidad

de vida en su comunidad (39).

40 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

Dentro de este contexto el empoderamiento ha sido definido

como un proceso de acción social que promueve la

participación de las personas, las organizaciones, y comunidades

hacia metas de incremento de control individual

y comunitario, eficacia política, mejoramiento de la

calidad de vida de la comunidad, y la justicia social.

Con los dos elementos citados: capacidad comunitaria y

empoderamiento, es posible operacionalizar el trabajo comunitario

mediante el establecimiento de una fuerte identificación

con las características socio-ecológicas y la inclusión

social en una determinada localidad.

Una propuesta desarrollada en España define las siguientes

áreas de participación ciudadana en salud: Política: en la

regulación, propiedad, gestión y control; Sindical: en la propiedad,

gestión y control; Asociativa (de enfermos y familiares,

de consumidores, de vecinos, de profesionales, de

empresas proveedoras, etc.): en la gestión y en el control;

Opinión pública, presión social: en el control (medios de

comunicación, manifestaciones, movilizaciones, etc.) (15).

Trabajar con grupos comunitarios preexistentes: es preferible

a la imposición de nuevos grupos o líderes (6), estos

pueden ser acompañados para construir sus capacidades

y fortalecer las otras competencias necesarias para

el trabajo en su comunidad. El Cuadro 6 muestra algunos

actores que pueden encontrarse en las comunidades, con

los cuales se concertaría para formar equipos dirigidos a

emprender tareas especificas y promover de esta manera

la participación.

Cualquiera sea la técnica que se utilice para promover la

participación de la comunidad (por ejemplo grupos

focales, Delphi, desarrollo de consensos, planeación

participativa, marco lógico, entrevista, encuesta etc.), se

sugiere preservar siempre la evaluación de la situación y

priorización de necesidades y problemas hecha por los

ciudadanos (39); Estas actividades consideradas previas

no pueden asumirse con antelación sin incluir a la comunidad

porque sería obviar la participación (6).

En la evaluación de programas sociales promovida por el

grupo de CESAP (38), se encontró que pocos programas

respondían a un diagnóstico previo y cuando este existía

no era utilizado, lo cual por una parte impedía el establecimiento

de objetivos y metas cuantificables, de

indicadores para la evaluación y el seguimiento y por otra

parte dificultaba reconducir las estrategias de ejecución

en consonancia con las realidades detectadas.

El ejercicio de identificación de problemas y necesidades

es el mejor punto de partida para construir Capacidad

Comunitaria, y la meta es obtener la participación de aquellos

que nunca han tenido la oportunidad de ser escuchados.

Los administradores de salud, los líderes y los políticos

deben escuchar los problemas identificados por la

comunidad para ganar la confianza de ella (4, 39).

Una experiencia interesante que surgió en 1992, producto

de la comunión entre una organización comunitaria y

un grupo de profesionales de la salud (de los sectores

públicos y privados), empresa privada, autoridades locales

y apoyo de las agencias internacionales, fue la creación

del Consejo Local Social de Sanare

(CON.LO.SOCIAL) (41), el cual tenía previsto entre sus

funciones apoyar la ejecución de los programas sociales

vigentes para aquella época, la movilización de los beneficiarios

y el desarrollo de programas de información y

educación a la comunidad entre otros.

Prácticas culturales locales y conocimiento: Las prácticas

culturales locales pueden ofrecer estrategias que serán

mejor aceptadas que otras impuestas por agentes externos

(6). El reconocimiento y la aceptación de las necesidades

sentidas por la población supone un esfuerzo activo

en la adquisición de nuevos conocimientos en profesionales

de la salud, así como un cambio en la comunicación

con la población (15).

En relación con proyectos de alimentación y nutrición sería

importante por ejemplo conocer qué lugar ocupan algunos

alimentos en la alimentación de un determinado grupo, las

motivaciones para su elección y preferencias (42). El conocimiento

de los saberes y tradiciones culturales puede permitir

una mejor comprensión de los hábitos alimentarios y

de los cambios en patrones de consumo, lo cual también

puede ser una oportunidad para estimular el debate (43).

Al respecto entre los objetivos estratégicos del Plan Nacional

de Ciencia y Tecnología (30) se ha previsto la promoción

y creación de redes de conocimiento académico,

científico productivo y de innovación, que favorezcan

la articulación de saberes, tradiciones y cultura

endógena local para la diversificación económica, potenciando

el modelo de núcleos de desarrollo endógeno.

Intercambio de experiencias entre comunidades vecinas,

expansión: Una de las estrategias propuesta por el grupo

de CESAP (38) para lograr este aspecto, tiene que ver con

el establecimiento de redes, donde actores y ejecutores

se articulen con las poblaciones atendidas para propiciar

reflexiones, demandar y fortalecer la construcción de respuestas

ajustadas a la problemática expresada.

El establecimiento de redes dentro del Sistema Nacional

de Ciencia y Tecnología e Innovación también ha sido

previsto en el artículo 36 de la LOCTI (29).

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 41

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

Factores propios del diseño del programa

Desarrollo de un esquema conceptual: se trata de delimitar

la escena para la acción, mediante un análisis causal con

enfoque integral que permita la detección de necesidades

reales y sentidas, aún de aquellas que sobredimensionan el

campo de la alimentación y nutrición. Se espera que un

programa de mejora del estado nutricional incida sobre el

estado antropométrico, la situación de los micronutrientes,

entre otros, sin embargo objetivos relacionados con la salud

y la alimentación (acceso a los alimentos, seguridad

alimentaria, diversidad de la dieta, alimentación complementara

del niño) también impactarán (6).

Entre las metodologías propuestas por organismos como

el Instituto Nacional de Nutrición (INN) (22), cabría citar:

el marco lógico, desarrollada por OPS/OMS; la triple A

(método de Apreciación, Análisis y Acción), desarrollada

por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

(UNICEF); la guía para ejecutar proyectos participativos

de nutrición, elaborada por la FAO (27) que contiene

también instrumentos y técnicas para ayudar a los profesionales

a desarrollar el trabajo comunitario y el modelo

causal desarrollado por Beghin (45).

Una vez conocida la problemática se deberán seleccionar

las intervenciones (muchas de ellas descritas anteriormente

en este documento), sin embargo cabría resaltar

que la planificación de las acciones debe cumplir con

ciertos criterios, al respecto (41) señalan distintas órdenes

según: la problemática nutricional, la disponibilidad

de alimentos, el servicio social que se desea apoyar y el

sistema de red que ofrece mejores posibilidades de control

administrativo.

Personas de la comunidad que dedican su tiempo al trabajo

comunitario en salud. Reciben capacitación técnica y colaboran

con el sistema local de salud. Fomentan la integración de

las familias y grupos organizados de la comunidad para buscar

soluciones a sus problemas.

Reciben capacitación permanente sobre los principales problemas

de salud y bienestar. Participan en actividades relativas

al servicio de salud y a la educación para la salud, capacitando

al personal voluntario y a los agentes de salud.

Con mucha fuerza en algunas comunidades, reciben capacitación

permanente del equipo de salud y preparan y analizan

material educativo. Promueven actividades comunitarias para

resolver problemas.

Líderes de la comunidad en capacitación permanente. Realizan

actividades educativas y actúan como agentes en el control

y evaluación de programas.

Adquieren la representación política y social de la comunidad,

tienen personalidad jurídica y canalizan recursos económicos,

promueven además actividades educativas y recreativas.

Sirven de vínculo entre el personal de salud local y los miembros

de grupo. Estos voluntarios cumplen principalmente labores

de prevención y promoción de la salud ganando prestigio y

respeto dentro de su misma comunidad.

Generalmente de agencias u organizaciones no gubernamentales

con diferentes tipos de preparación que trabajan fuertemente

ayudando a la comunidad a reconocer y diferenciar sus

necesidades sentidas de sus necesidades reales, sirven de guía

para la planificación, implementación y monitoreo de las actividades,

generalmente se insertan en algunos de los grupos ya

existentes en las comunidades organizadas (40).

Cuadro 6. Factores principales del trabajo comunitario en salud.

Agentes de Salud

Equipos de salud

Grupos de mujeres

Comités de defensa de la salud

Asociaciones de desarrollo de fomento comunitario

Voluntarios

Facilitadotes

Fuente: OPS, 1988 (44).

42 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20(1): 30-44.

Sifontes

En nuestro país la problemática alimentaria y nutricional

fue agrupada por Bengoa en bloques, a saber: la desnutrición

(actual, moderada y grave); la desnutrición crónica,

las deficiencias especificas de micronutrientes, las enfermedades

crónicas o procesos degenerativos y la inseguridad

alimentaria familiar, esto con el objeto de sugerir algunos

modelos de intervenciones especificas (46).

Consideración especial habría que hacer sobre el

subconsumo calórico, el cual también Bengoa (46) ha

intentado explicar con las siguientes hipótesis: La monotonía

en la dieta, que puede significar también hastío; el

bajo contenido de grasa en la dieta que afecta su

palatabilidad; el número de comidas, siendo una expresión

de este la ausencia del desayuno lo que a su vez

afecta el rendimiento escolar y la escasa productividad

en los adultos; la baja densidad calórica de los alimentos

y la disminución del apetito secundaria a procesos infecciosos

recurrentes.

Tener claridad en el diseño metodológico y el alcance del

programa es fundamental para que este resulte exitoso,

entre otras razones por que permite también planificar las

acciones para enfrentar la problemática encontrada. El

trabajo desarrollado por CESAP (38), mostró que los programas

analizados presentaban incoherencias entre los

objetivos y resultados así como debilidades en las distintas

etapas (diagnóstico, ejecución, seguimiento, control y

evaluación) y escasez de mecanismos para promover la

participación y organización de la comunidad.

Focalización: Permite hacer un uso eficiente de los recursos

escasos; puede ser geográfica, de un área vulnerable,

socioeconómica puede también ocurrir por defecto, este

es un aspecto que debe ser considerado al inicio del proyecto

(6).

Atendiendo al grupo etáreo o estado fisiológico se ha considerado

que mientras menos edad tenga el individuo,

mayor impacto biológico tendrá por ejemplo ante cualquier

situación de déficit, es así como se pueden considerar

prioritarios aquellos programas dirigidos a la mujer

embarazada, en periodo de lactancia, lactantes y preescolares

(41). Otros grupos de interés pueden ser grupos

de mujeres, clubes de madres, comunidad escolar, etc.

(47).

Los signatarios de los países reunidos en la VI Conferencia

Mundial de Promoción de la salud (5) consideran que

actualmente hombres y mujeres se ven afectados de manera

diferente (lo cual tiene que ver con la diferenciación

según género), y que se ha producido un incremento de

la vulnerabilidad de los niños, así como de la exclusión

de poblaciones marginadas, discapacitadas e indígenas.

Seguimiento participativo y evaluación del programa:

Una iniciativa en este sentido ha sido la propuesta del

grupo de CESAP (38) de crear el Observatorio Social con

la finalidad de materializar un sistema de monitoreo de

indicadores de Programas Sociales, la generación de

instrumentos para la observación (recolección, procesamiento,

análisis y divulgación), la producción de información

que sirva a las autoridades locales, a las organizaciones

de la sociedad civil y paulatinamente a los ciudadanos

para participar en el seguimiento de los programas

cuyo valor agregado sería el apoyo a la formulación

de los planes regionales y municipales, la toma de decisiones

y la participación en la elaboración de los presupuestos

y rendición de cuentas.

El planteamiento anterior se basa en los resultados del

precitado estudio, donde se encontró que las acciones de

seguimiento eran prácticamente inexistentes, a lo que se

añadía la falta de capacitación, obstaculizando la gestión

local debido a la dificultad para alcanzar el control

social.

Una propuesta de criterios para evaluar las actividades o

programas de participación y de intervención comunitaria

ha sido elaborada por Giménez (15) en esta se considera

la inclusión de los siguientes elementos: Información;

evaluación de necesidades, (criterios fundamentados

y juicios de valor); Toma de decisiones (de acuerdo

con la siguiente escala, de menor a mayor nivel de poder:

Derecho a la información, Derecho a ser consultado/

a; Derecho a negociar; Derecho a participar; Derecho

al veto); Movilización de recursos y realización de

tareas, grado de autonomía o dependencia; Formas y nivel

de organización de la comunidad.

Conclusiones

La concepción de la participación comunitaria en salud

y nutrición ha cambiado sustancialmente, toda vez que

en la actualidad se concibe como una expresión de autonomía

y de ejercicio democrático, lo que le confiere al

individuo y a las comunidades un rol verdaderamente

protagónico, siendo la adopción de este modelo el reto

mas importante que deberán enfrentar los gobiernos en

lo inmediato.

En este sentido, el estado venezolano ha realizado avances

en lo que tiene que ver con la inclusión del tema de

la participación dentro de un marco legal, al respecto ha

promulgado una serie de leyes que permitirán el ejercicio

de la participación ciudadana y ha desarrollado una

propuesta de Sistema Público de Salud basado en la participación

de las comunidades en áreas no convencionales

como la gestión y el control social.

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (1): 30-44. 43

Elementos para la participación comunitaria en nutrición en Venezuela

La preocupación por este tema es hoy en día objeto de

innumerables discusiones en la comunidad mundial y

aunque en este documento se trató de hacer una puesta al

día sobre algunos elementos presentes en el escenario

venezolano, el mismo no pretendió ser exhaustivo, ni establecer

juicios de valor mas allá de la definición de la

participación social en salud.

En esta oportunidad se revisaron algunos factores

atribuibles a experiencias exitosas en nutrición comunitaria,

donde la participación fue el eje, sin embargo pretender

aplicar los elementos aquí descritos como una receta,

sería inapropiado y contravendría lo que en esencia

significa la participación; se trataría mas bien de encontrar

en cada espacio las debilidades y transformarlas en

fortalezas junto a sus protagonistas.

Referencias

1. OPS. Atención primaria de salud a 25 años de la Declaración de

Alma Ata. URL:http://www.paho.org/Spanish/dd/pin/almaata_

declaracion.htm, visitada: 10/12/06.

2. Figueroa P. D. Participación comunitaria y salud.. Revista Salud

Pública y Nutrición (RESPYN) [publicación periódica en línea] 2002

Abril-Junio 3(2). URL: http://www.respyn.uanl.mx/iii/2/ensayos/

participacion_salud.html. visitada 10/12/06.

3. Osorio AE. Salud y nutrición comunitaria. En: I Jornadas Nacionales

de Nutrición Comunitaria. INN. Caracas 16 y 17 de Noviembre

de 1999. 2001: Pág. 15.