Seleccione una edición:






REVISTA: Anales Venezolanos de Nutrición

NUMERO: Volumen 20, No. 2, Año 2007

TITULO: Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías de pubertad

AUTORES: Betty Pérez, Consuelo Prado, Julieta Aréchiga, Esteban Arroyo

RESUMEN: -

PALABRAS CLAVE: Nadadores; antropometría; composición corporal; pliegues; componentes principales; Venezuela; Swimmers; anthropometry; body composition; skinfolds; principal components; Venezuela

CONTENIDO: 76 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 76-83.

Composición corporal

Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías

de pubertad

Betty Pérez1, Consuelo Prado2 , Julieta Aréchiga3 , Esteban Arroyo 1,4

1. Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. Unidad de

Bioantropología, Actividad Física y Salud. FaCES. Universidad Central

de Venezuela.

2. Departamento de Antropología. Facultad de Ciencias Biológicas.

Universidad Autónoma de Madrid.

3. Instituto de Investigaciones Antropológicas. Universidad Nacional

Autónoma de México.

4. Escuela de Antropología. FaCES. Universidad Central de Venezuela.

Financiamiento: Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la

Universidad Central de Venezuela (PG 05-30-474100) .

Solicitar copia a: Dra. Betty M. Pérez. e-mail: mariusa@movistar.net.ve

Resumen. La distribución de la adiposidad al igual que otros componentes del físico humano, experimenta cambios

a lo largo de la ontogenia. El objetivo de esta investigación fue analizar la distribución de la adiposidad en 178

nadadores venezolanos, clasificados por maduración sexual (prepúber, púber inicial y púber avanzado). Se utilizó

el análisis de componentes principales (ACP), a partir de las regresiones lineales de los logaritmos de ocho pliegues

de tejido adiposo. En los nadadores se identificaron 3 ACP para el prepúber y púber avanzado y 2 en el inicial. El

Primer Componente (PC1) en el prepúber está asociado con la adiposidad total; en inicial y avanzado, indica un

patrón de distribución tronco-extremidad que compromete a todos los pliegues del tronco tanto superior como

inferior. En las nadadoras se identificaron 2 componentes en el prepúber y 3 en inicial y avanzado, en estas últimas

se acumula el mayor porcentaje de varianza (81.5%). Los PC1 en los tres grados de maduración están asociados

con la adiposidad total, el Segundo Componente (PC2) indica la distribución tronco-extremidad. La agrupación por

categorías de maduración es bastante consistente ya que el patrón de dispersión de las edades cronológicas no

genera una variabilidad considerable. La centralidad en los varones se corresponde con la misma tendencia

observada en la población no atlética venezolana. Finalmente se establece la necesidad de considerar como variable

pivotal cada uno de los estadios de maduración cuya importancia se ha señalado en la detección de talentos de

niños y adolescentes.An Venez Nutr 2007;20 (2): 76-83.

Palabras clave: Nadadores, antropometría, composición corporal, pliegues, componentes principales, Venezuela.

Body fat distribution in young swimmers according to pubertal

development

Abstract. Physical growth is a continuous that begins prenatally and continues as postnatal life progress. As such,

the distribution of fat in the body also changes. The aim of this paper was to analyze body fat distribution of 178

Venezuelan swimmers previously classified by sexual development traits (prepuberty, initial puberty and advanced

puberty). Principal components analysis using logaritms of linear regression of eight skinfolds was used to evaluate

fatness and fat patterning. Three principal components emerged for prepuber and advanced male swimmers, and

two components for initial puberts. A first component (PC1) at the prepuberty state was positively related to all

skinfolds sites; represents the level of fatness, while the other two states of maturation identifies trunk-extremity

pattern. In the female group two components emerged at the prepuber and three at initial and advanced puberts,

this latter stage of maturity accounted for the greatest percentage of variance (81.5%). In all, PC1 indicates adiposity

while (PC2) showed a trunk-oriented pattern of distribution. Grouping by stage of secondary sex characteristics was

consistent since dispersion as indicated for chronological age did not depicted a considerable variation. Data

suggest that swimmers follow the same tendency of a trunk-oriented pattern of distribution observed in Venezuelan

non-atheltic population. Need to take into account classification of athletes by sexual development traits is highlighted,

as a clue to detect talent and performance of children and youths.An Venez Nutr 2007;20 (2): 76-83.

Key words: Swimmers, anthropometry, body composition, skinfolds, principal components, Venezuela

de la composición corporal en general, entre ellos el tejido

adiposo y su distribución (1). De acuerdo a Rogol (2), estas

modificaciones se derivan de la actividad conjunta de varios

ejes endocrinos y de la hormona del crecimiento.

La adiposidad y su distribución es un tema relevante que ha

sido tratado en la literatura científica, por razones

epidemiológicas y por la importancia que esta característica

tiene en la detección de talento y en el desempeño atlético

en general. Este último evidencia cierta asociación con la

maduración, la cual a su vez, es un indicador que puede

explicar los cambios en la fuerza, velocidad y resistencia

de los jóvenes atletas. Varios investigadores han descrito las

modificaciones que se producen tanto en la adiposidad como

en su distribución por efectos de la edad, sexo, grupo étnico

y maduración (3,4).

Introducción

Los cambios que ocurren durante el desarrollo puberal no

sólo afectan la velocidad del crecimiento en talla y peso,

sino que también inciden en los distintos compartimientos

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 76-83. 77

Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías de pubertad

En Venezuela sin embargo, son escasas las publicaciones

en torno a esta temática (5), especialmente en relación al

comportamiento de estas características en grupos de

nadadores infantiles y juveniles cuando se les clasifica de

acuerdo a la maduración sexual. Se conoce que durante

la pubertad las diferencias en el físico se hacen más

manifiestas no solo en individuos de sexos opuestos, sino

también en aquellos de un mismo sexo que difieren en

características de maduración, manifestándose

principalmente en los maduradores tempranos, como es

el caso de los nadadores, (6) en una marcada aceleración

del crecimiento con cambios en la composición y en las

proporciones de las dimensiones corporales (7).

De acuerdo a estos criterios, los profesionales de las

ciencias aplicadas al deporte deberían tomar en cuenta la

evaluación de la maduración, en sus diferentes

componentes, entre ellos la distribución de la adiposidad,

como una información importante previa a la dosificación

del entrenamiento, sobre todo en aquellas especialidades

como en la natación, donde las características de tamaño,

fortaleza y resistencia, adquieren singular relevancia para

un mejor desempeño deportivo (8). Por otra parte la

adiposidad y su distribución en atletas, podría considerarse

como un buen indicador de la calidad del entrenamiento

en los distintos ciclos de la preparación de los mismos, ya

que autores como Koutedakis, et al (9) y Landers, et al,

(10), han encontrado cambios en el tejido adiposo de

acuerdo a la intensidad de la actividad física.

En función de lo anteriormente planteado, el propósito

específico de este estudio, es dar a conocer un perfil de la

adiposidad subcutánea y su patrón de distribución, en un

grupo de nadadores venezolanos, clasificados a priori por

categorías de maduración sexual, aspecto que es de interés

para los propios atletas y entrenadores, dado que la

variación en este elemento de la composición corporal,

influye en el desempeño deportivo, competencias por

grupos etáreos y en la identificación, selección y desarrollo

de talento (11). Los datos se derivan de un proyecto de

investigación más amplio, en el cual se analizan diferentes

aspectos biológicos, nutricionales y socioeconómicos de

este grupo de deportistas (12).

Métodos

La población objeto del estudio estuvo conformada por

los atletas federados de natación, adscritos a la Asociación

de Deportes Acuáticos del Estado Miranda, Venezuela,

entendiéndose como tal, aquellos que practican

regularmente esta especialidad deportiva con fines

competitivos, bajo un estricto control del entrenamiento.

Se evaluaron en total 178 nadadores (114 masculinos ÷

=12,71 ± 2,47 años y 64 femeninos ÷ =12.72 ± 2,79

años), entre los 7 y 18 años. En su totalidad, el estudio

censal cubrió el 63 % de los nadadores federados del

Estado Miranda. Los deportistas se citaron a partir de las

3 p.m., antes de comenzar su entrenamiento diario, para

realizar las evaluaciones antropométricas y de

maduración sexual, en un local acondicionado para tal

fin, asignado por cada uno de los clubes participantes

Los lineamientos utilizados para la recolección de los

datos antropométricos siguieron el perfil propuesto por

la Sociedad Internacional para el Avance de la

Kinantropometría (ISAK), específicamente en cuanto a la

señalización y localización de los puntos

antropométricos así como también, lo relativo al error

técnico de medición alcanzado: < 5% para los pliegues

de tejido adiposo (13). La valoración de la adiposidad y

su distribución se realizó con ocho pliegues: tríceps,

subescapular, bíceps, cresta ilíaca, supraespinal,

abdominal, muslo frontal y pantorrilla medial. En todas

las ocasiones, para la toma de las medidas se contó con

el apoyo de un anotador. Es oportuno señalar que la fase

de trabajo de campo se ajustó a los principios éticos que

deben regir la recolección de la información,

obteniéndose previamente el consentimiento informado

de padres y atletas (13).

El equipo antropométrico consistió en: estadiómetro portátil

Harpenden, con rango de 700 mm a 2060 mm, para

medir la talla de pie del sujeto. Balanza Taylor con una

precisión de 0,5 kg para obtener el peso. Cintas métricas

Lufkin, de metal, flexibles, calibradas en centímetros, con

gradación milimétrica para la localización precisa de algunos

puntos anatómicos de referencia y pliegues específicos.

Calibrador Slim Guide para la evaluación de los

pliegues adiposos, de precisión comprobada (13,14), con

una escala de 0 a 85 mm y una presión constante de 10

gr. por mm2.

Para analizar el desarrollo de los caracteres sexuales

secundarios se utilizó el método de la auto-evaluación

de acuerdo a los cinco estadios de desarrollo de Tanner:

glándula mamaria (GM) en el sexo femenino y de los

genitales (G) en el sexo masculino; los estadios de

desarrollo del vello pubiano (VP) y vello axilar (VA) en

los varones y en las niñas (15,16), agrupados en las tres

categorías propuestas por Nicoletti (17): Prepúberes (GM1/

G1), Púberes Iniciales (GM2-3 / G2-3) y Púberes

Avanzados (GM4-5 / G4 -5).

Análisis estadístico

El análisis de los componentes principales se ha utilizado

en diferentes investigaciones para evaluar la acumulación

78 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2):76-83. .

Pérez et al

de tejido graso en distintas regiones del cuerpo, tanto en

población general (18,19), como en grupos de deportistas

(20), característica que se considera como un rasgo

individual con pocos efectos derivados del medio ambiente

(21).

En el tratamiento de los datos se aplicaron las

recomendaciones metodológicas de Healy y Tanner (22),

para minimizar el efecto de la adiposidad total, adaptándose

de la manera siguiente: Se obtuvo la sumatoria de los 8

pliegues considerados en este estudio. A cada pliegue y a la

correspondiente sumatoria, se le realizaron transformaciones

logarítmicas. El efecto del primer componente se controló

mediante una regresión lineal simple sobre los logaritmos

de cada pliegue y se tomó como variable dependiente, el

logaritmo de la sumatoria de los pliegues. Los residuos de

cada regresión, se consideraron como nuevas variables para

hacer un Análisis de Componentes Principales (ACP) en ellos,

el efecto de la adiposidad total fue controlado de manera

que los componentes reflejaran las combinaciones de los

pliegues. Se tomaron aquellos componentes con autovalores

mayores que 1. También se consideraron como significativas,

el valor de las puntuaciones de las variable dentro de cada

componente mayor o igual a 0,5. Adicionalmente, se

realizaron las pruebas de KMO (Kaiser-Meyer-Olkin) y de

esfericidad de Bartlett (23), para conocer la confiabilidad

de los ACP. Estas se consideraron aceptables debido a que

las pruebas KMO y Bartlett resultaron significativas. El análisis

se realizó en primer lugar por sexo y posteriormente por

categorías de maduración sexual. Todos los cálculos se

realizaron con el paquete SPSS ver. 13.0 y SPAD ver 4.5.

Resultados

En el Cuadro 1, se presenta la edad del grupo en referencia,

la estadística descriptiva de los pliegues de tejido adiposo y

la sumatoria de los mismos, expresadas en medias y

desviaciones típicas para cada sexo. Como se puede

apreciar, el sexo femenino posee valores mayores para estas

variables. En la Figura 1 se observa esta característica

representada por la sumatoria de los ocho pliegues. El valor

de la mediana de los logaritmos de la sumatoria de los

pliegues es mayor en el sexo femenino, mientras que la

longitud de los “bigotes” en el sexo masculino representa

una mayor dispersión.

En el Cuadro 2, se muestran los valores de las coordenadas

en los dos componentes para los grupos masculinos y

femeninos respectivamente, así como también el

porcentaje de varianza explicado y el acumulado para

ambos grupos. Los dos primeros componentes representan

un 53,69% de la varianza total para el sexo masculino,

mientras que para el sexo femenino los dos primeros

componentes representan el 59,26%.

Cuadro 1. Estadística descriptiva de los pliegues de tejido

adiposo, por sexo.

Masculinos Femeninos

(n = 114) (n = 64)

Media ± Ds Media ± Ds

Edad 12,71 ± 2,47 12,72 ± 2,79

Pliegue Abdominal 9,98 ± 4,64 13,18 ± 4,99

Pliegue del Bíceps 5,19 ± 2,30 6,67 ± 2,11

Pliegue de la Cresta Ilíaca 10,64 ± 5,13 14,44 ± 5,74

Pliegue del Muslo 12,98 ± 4,63 16,76 ± 4,55

Pliegue de la Pantorrilla 10,05 ± 3,90 11,92 ± 3,28

Pliegue Supraespinal 6,66 ± 3,33 9,52 ± 3,61

Pliegue Subescapular 6,89 ± 2,16 9,01 ± 3,43

Pliegue del Tríceps 9,93 ± 3,48 11,01 ± 3,29

Suma 8 Pliegues 71,33 ± 26,57 92,51 ± 23,86

Figura 1. Boxplot del logaritmo de la sumatoria de los 8

pliegues.

Se observa que para el sexo masculino, el primer

componente (PC1), separa a los pliegues de las

extremidades (bíceps, tríceps, muslo y pantorrilla), con

signo negativo y los pliegues del tronco (subescapular,

abdominal, supraespinal y cresta ilíaca), con signo

positivo. Esta situación define un patrón de distribución

de grasa tronco-extremidad, la principal oposición se

observa debido a los mayores valores registrados para el

pliegue abdominal (0,720) y pliegue del tríceps (-0,566).

Este primer componente explica un 31,59% de la varianza

total. El segundo componente (PC2), representa la

adiposidad total, debido a que todos los pliegues poseen

un mismo signo, caracterizado fundamentalmente por el

pliegue del bíceps (0,611), subescapular (0,597) y

pantorrilla (0,554). Este componente explica el 22,10%

de la varianza total.

Masculino Femenino

Sexo

2.20

2.00

1.80

1.60

1.40

Logaritmo de la sumatoria 8 pliegues

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 76-83. 79

Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías de pubertad

Cuadro 2. Coordenadas de los residuos de las regresiones

de los logaritmos de cada pliegue, para los dos primeros

componentes del ACP en uno y otro sexo.

Masculino Femenino

N = 114 N = 64

PC1 PC2 PC1 PC2

Res Reg Log1 Bíceps -0,430 0,611 0,743 -0,041

Res Reg Log Tríceps -0,566 0,438 0,544 -0,310

Res Reg Log Subescapular 0,570 0,597 0,604 0,416

Res Reg Log Abdominal 0,720 0,306 0,575 0,612

Res Reg Log Supraespinal 0,640 0,458 0,701 0,411

Res Reg Log Cresta 0,446 0,326 0,514 0,104

Res Reg Log Muslo -0,534 0,362 0,647 -0,615

Res Reg Log Pantorrilla -0,533 0,554 0,789 -0,442

Autovalor 2,527 1,768 3,342 1,400

% Explicado 31,59% 22,10% 41,77% 17,49%

% Acumulado 53,69% 59,26%

1 Residuos de las Regresiones de los Logaritmos

El sexo femenino presenta una configuración distinta. El

primer componente (PC1), representa la adiposidad total,

ya que todos los pliegues poseen el mismo signo. Los

valores mayores se ubican en los pliegues de la pantorrilla

(0,789), bíceps (0,743), y supraespinal (0,701). Este

componente representa un 41,77% de la varianza total.

El segundo componente (PC2), separa a los pliegues de

las extremidades, con signo negativo y los pliegues del

tronco, con signo positivo. Esta característica al igual que

en los atletas masculinos, define un patrón de distribución

de grasa tronco-extremidad, la principal oposición en

función de los mayores valores, se ubica entre el pliegue

abdominal (0,612), y el pliegue del muslo (-0,615). Este

componente representa un 17,49% de la varianza total.

La representación simultánea de los dos componentes para

uno y otro sexo se exhiben en las Figuras 2y 3 y presentan

la distribución de grasa tronco-extremidad.

Dado el periodo de cambio y maduración somato

funcional de los rangos de edad incluidos en el estudio, se

procedió al calculo de un segundo ACP con los logaritmos

de la sumatoria de los pliegues. En este caso se consideró

el grado de maduración sexual: prepúber, púber inicial y

púber avanzado, cuyas estadísticas descriptivas

discriminadas por sexo, se presentan en el Cuadro 3.

Durante la pubertad inicial en los varones se observó un

incremento de los valores de los pliegues y sumatoria de

los mismos, el cual disminuyó en el púber avanzado, a

excepción del pliegue subescapular. En el sexo femenino,

por el contrario, estos valores aumentaron según avanza

el proceso de maduración. En este grupo el pliegue del

bíceps constituyó la excepción. El comportamiento de los

pliegues en conjunto, expresado por la sumatoria de los

mismos, se puede observar en la Figura 4.

Leyenda: Muslo: Pliegue del Muslo Medio, Tric: Pliegue del Tríceps

Pant: Pliegue de la Pantorrilla, Bice: Pliegue del Bíceps, Cresta: Pliegue

de la Cresta Ilíaca, Abdom: Pliegue Abdominal, Supra: Pliegue

Supraespinal, Sube: Pliegue Subescapular

Figura 2. Distribución de la adiposidad a partir de los

dos primeros componentes del ACP en masculinos.

En el Cuadro 4, se dan a conocer los valores de las

coordenadas de los primeros componentes para uno y otro

sexo, por característica de maduración. En el sexo

masculino, sólo el púber inicial obtuvo dos componentes

con autovalores mayores a uno, mientras que en las otras

dos etapas de maduración se tomaron los tres primeros por

las razones anteriormente señaladas. Para el sexo femenino

en la categoría prepúber se obtuvieron dos componentes

con autovalores mayores a uno, mientras en los otros dos

se tomaron los tres primeros por cumplir con esta condición.

Leyenda: Muslo: Pliegue del Muslo Medio, Tric: Pliegue del Tríceps,

Pant: Pliegue de la Pantorrilla, Bice: Pliegue del Bíceps, Cresta: Pliegue

de la Cresta Ilíaca, Abdom: Pliegue Abdominal, Supra: Pliegue

Supraespinal, Sube: Pliegue Subescapular.

Figura 3. Distribución de la adiposidad a partir de los

dos primeros componentes del ACP en femeninos.

80 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2):76-83. .

Pérez et al

Cuadro 3. Estadística descriptiva de los pliegues de tejido

adiposo por sexo y maduración.

Sexo Masculino

Prepúber Púber Inicial Púber Avanzado

(n = 24) (n = 60) (n = 30)

Media ± DS Media ± DS Media ± DS

Edad 9,61±1,61 12,61±1,60 15,40±1,50

Pliegue Abdominal 9,45±5,58 10,27±4,39 9,85 ± 4,55

Pliegue Bíceps 5,75±3,18 5,52±2,09 4,08±1,41

Pliegue Cresta Ilíaca 10,68±6,95 10,75±4,39 10,41±4,98

Pliegue Muslo 13,26±5,17 13,76±4,81 11,20±3,26

Pliegue Pantorrilla 9,69±4,35 10,78±4,02 8,86±2,97

Pliegue Supraespinal 6,54±4,15 6,80±3,35 6,48±2,59

Pliegue Subescapular 6,58±2,75 6,71±2,01 7,49±1,87

Pliegue Tríceps 9,16±4,47 9,51±3,16 7,60±2,91

Suma 8 Pliegues 71,11±35,23 74,09±24,84 65,97±21,59

Sexo Femenino

Prepúber Púber Inicial Púber Avanzado

(n = 16) (n = 35) (n = 13)

Media±DS Media±DS Media±DS

Edad 9,74±1,41 13,03±2,21 15,58±1,82

Pliegue Abdominal 10,67±4,43 13,55±5,02 15,25±4,62

Pliegue Bíceps 6,81±2,21 6,75±2,09 6,27±2,20

Pliegue Cresta Ilíaca 11,11±4,06 14,87±5,20 17,37±7,16

Pliegue Muslo 15,43±3,94 16,92±3,71 17,99±6,78

Pliegue. Pantorrilla 11,88±3,76 11,79±3,20 12,32±3,11

Pliegue. Supraespinal 8,48±3,81 9,82±3,29 10,00±4,20

Pliegue Subescapular 7,98±3,44 8,78±2,75 10,92±4,49

Pliegue Tríceps 10,44±3,27 10,95±3,29 11,87±3,42

Suma 8 Pliegues 82,80±23,12 93,43±20,66 101,99±29,75

Para el sexo masculino se puede observar que en el

prepúber, el primer componente (PC1), representa la

adiposidad total, por cuanto todos los pliegues poseen el

mismo signo, el patrón de distribución de la adiposidad

por otra parte se encuentra repartido entre el segundo (PC2)

y tercer componente (PC3). La adiposidad total (PC1), se

definió principalmente por la pantorrilla (0,77),

subescapular (0,74) y tríceps (0,73). Los PC2 y PC3,

representaron una distribución central de la grasa, dado

que sus mayores valores correspondieron al supraespinal

(-0,63) y abdominal (-0,59) para el PC2, y la cresta ilíaca

(0,77) en el PC3. Estos tres componentes capturaron el

72,2% de la variabilidad total. En el púber inicial, el PC1

mostró la oposición entre los pliegues de las extremidades

y los pliegues del tronco. El principal contraste se observó

entre el pliegue abdominal (0,76) y el pliegue de la

pantorrilla (-0,51). El PC2, representó la adiposidad total,

destacándose el pliegue del tríceps (0,68) y del bíceps

(0,67). Estos dos componentes son responsables del 50,3%

de la variabilidad total. En el púber avanzado, el PC1,

contrastó los pliegues de las extremidades, con signo

negativo, y los pliegues del tronco con signo positivo. En

la principal oposición destacó el pliegue abdominal (0,77)

y tríceps (-0,71). El PC2, representó la adiposidad total,

resaltando el pliegue del bíceps (0,86) y subescapular

(0,68), entre otros. Finalmente el PC3, subrayó la

distribución central de la grasa, representada por el

pliegue de la cresta ilíaca (0,69). Estos tres componentes

constituyeron el 70,7% de la varianza total.

Figura 4. Logaritmos de la sumatoria de los pliegues por

sexo y maduración puberal.

Para el sexo femenino, se apreció que en las prepúberes,

el PC1 representó la adiposidad total, dado que todos los

pliegues poseen el mismo signo. Se destacó por sus

mayores valores el pliegue del bíceps (0,80), muslo (0,77),

y pantorrilla (0,76). El PC2, opone los pliegues de las

extremidades, con signo negativo, versus los pliegues del

tronco, con signo positivo. El principal contraste, lo

presentó el pliegue abdominal (0,65) y tríceps (-0,58).

Estos dos componentes capturaron el 75,1% de la

varianza total. En la pubertad inicial, el PC1 representó

a la adiposidad total, destacándose el pliegue de la

pantorrilla (0,80) y muslo (0,70), entre otros. La

distribución de la adiposidad se encontró repartida entre

el PC2 y PC3. El PC2, contrastó el pliegue abdominal

(0,76), con el pliegue del muslo (-0,64). El PC3, evidenció

la distribución periférica de la grasa, representada por el

pliegue del tríceps (0,89). Estos tres componentes

acumularon el 69,1% de la varianza total. En la púber

avanzada, el PC1 da cuenta de la adiposidad total,

acentuándose en el pliegue abdominal (0,87), pantorrilla

(0,77) y bíceps (0,77), principalmente. Al igual que en la

púber inicial, la distribución de la adiposidad, se encontró

repartida entre el PC2 y PC3. Para el PC2, el contraste se

observó entre el pliegue del muslo (0,79) y el subescapular

(-0,53), mientras que en el PC3, la oposición se presentó

entre el pliegue del tríceps (-0,56) y supraespinal (0,50).

Estos tres componentes acumularon el 81,5% de la

varianza total.

1,6

1,7

1,8

1,9

2,0

2,1

Prepúber Inicial Avanzado

Maduración Puberal

Logaritmos

Masculinos Femeninos

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 76-83. 81

Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías de pubertad

Cuadro 4. Coordenadas de los residuos de las regresiones de los Logaritmos de cada pliegue, para los

dos primeros componentes del ACP por sexo y maduración.

Sexo Masculino

Prepúber Púber Inicial Púber Avanzado

(n = 24) (n = 60) (n = 30)

PC1 PC2 PC3 PC1 PC2 PC1 PC2 PC3

Res Reg Log Bíceps 0,62 0,47 -0,35 -0,14 0,67 -0,15 0,86 0,2

Res Reg Log Tríceps 0,73 0,24 -0,19 -0,29 0,68 -0,71 0,11 0,45

Res Reg Log Subescapular 0,74 -0,29 -0,03 0,6 0,5 0,37 0,68 -0,11

Res Reg Log Abdominal 0,56 -0,59 0,35 0,76 0,17 0,77 0,06 -0,37

Res Reg Log Supraespinal 0,6 -0,63 -0,09 0,72 0,08 0,6 0,58 0,01

Res Reg Log Cresta 0,03 0,4 0,77 0,51 0,4 0,51 0,19 0,69

Res Reg Log Muslo 0,67 0,22 0,48 -0,49 0,3 -0,54 0,35 -0,41

Res Reg Log Pantorrilla 0,77 0,38 -0,14 -0,51 0,49 -0,56 0,62 -0,18

Autovalor 3,18 1,47 1,13 2,32 1,7 2,49 2,09 1,08

% Explicado 39,80% 18,30% 14,10% 29,00% 21,20% 31,10% 26,20% 13,50%

% Acumulado 39,80% 58,10% 72,20% 50,30% 31,10% 57,20% 70,70%

Sexo Femenino

Prepúber Púber inicial Púber Avanzada

(n = 16) (n = 35) (n = 13)

PC1 PC2 PC1 PC2 PC3 PC1 PC2 PC3

Res Reg Log Bíceps 0,8 -0,14 0,66 0,24 0,04 0,77 -0,21 0,32

Res Reg Log Tríceps 0,71 -0,58 0,25 -0,05 0,89 0,68 0,3 -0,56

Res Reg Log Subescapular 0,67 0,48 0,6 0,39 0,24 0,59 -0,53 -0,28

Res Reg Log Abdominal 0,63 0,65 0,44 0,76 0,05 0,87 0,1 -0,1

Res Reg Log Supraespinal 0,7 0,61 0,65 0,29 -0,47 0,76 -0,37 0,5

Res Reg Log Cresta 0,71 0,15 0,45 -0,32 0,21 0,72 -0,29 -0,02

Res Reg Log Muslo 0,77 -0,46 0,7 -0,64 -0,02 0,34 0,79 0,46

Res Reg Log Pantorrilla 0,76 -0,51 0,8 -0,38 -0,24 0,77 0,53 -0,17

Autovalor 4,15 1,86 2,81 1,54 1,18 3,97 1,55 1

% Explicado 51,80% 23,30% 35,20% 19,20% 14,70% 49,60% 19,30% 12,50%

% Acumulado 75,10% 35,20% 54,40% 69,10% 49,60% 69,00% 81,50%

Discusión

La influencia de la maduración en las variables somáticas

se considera como un factor de primer orden en la

interpretación de los datos antropométricos, especialmente

cuando se valoran individuos o grupos de adolescentes, en

los cuales tomar en cuenta solo la edad cronológica, puede

conducir a errores en la interpretación de los resultados (24).

Sin embargo otros autores (1), señalan la conveniencia de

considerar además de los factores de maduración, la edad

cronológica., porque hasta cierto punto su omisión, podría

reducir la variación dentro de la muestra.

En este sentido la agrupación por categorías de maduración

es bastante consistente, ya que el patrón de dispersión de

las edades cronológicas dentro de cada uno de estos

grupos, no genera una variabilidad considerable. Pese a

que los varones mostraron mayor dispersión que las niñas,

en cuanto a los pliegues y sumatoria, fueron las nadadoras

quienes evidenciaron mayor varianza acumulada.

El estudio que se presenta exploró la distribución de la

adiposidad en un grupo de nadadores venezolanos

clasificados por maduración sexual. El análisis de los

componentes principales utilizado en la población de

nadadores, valoró la oposición entre los pliegues adiposos

de las extremidades en relación a los del tronco tanto

superior como inferior, en las tres categorías de

maduración consideradas. Para cumplir este objetivo se

utilizaron los logaritmos de cada pliegue en particular y

de las sumatorias respectivas, metodología que de acuerdo

a Mueller y Reid (25), soslaya las diferencias en la varianza

de las medidas, evitando de esta manera, el efecto de la

adiposidad total sobre la distribución de la grasa.

De manera similar a lo encontrado por Schneider y Meyer

(8), en nadadores brasileros, el dimorfismo sexual en la

adiposidad se inicia en los prepúberes. En el trabajo que

se presenta, la adiposidad total alcanzó su máxima

expresión en los púberes iniciales, luego de lo cual se

produjo un descenso en los valores, conducta acorde

con el fenómeno biológico presente en el desarrollo

ontogenético. En las nadadoras, el incremento es lineal

aunque discreto en los tres grupos puberales.

Los resultados señalan que en el sexo masculino el patrón

82 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2):76-83. .

Pérez et al

de grasa tronco-extremidad compromete a todos los

pliegues del tronco tanto superior como inferior, a

diferencia de lo encontrado por Koziel y Malina (26) en

población no atlética pero similar en edad, en cuyo caso,

la migración de la adiposidad subcutánea desde las

extremidades hacia el tronco involucra principalmente

la parte inferior del mismo.

Los varones presentaron una distribución ligeramente más

centralizada que las mujeres en todas las fases del

desarrollo puberal. En los primeros, los pliegues de la

región del tronco representados por el supraespinal,

abdominal y cresta iliaca en los prepúberes y púberes

avanzados, son los que tienen las más altas correlaciones

con el correspondiente componente de distribución. En

el púber inicial interviene además el subescapular.

Las atletas por otra parte presentaron pliegues más gruesos

y en consecuencia, mayor adiposidad generalizada. Este

fenómeno se refleja en su aparición en los primeros

componentes de cada grupo de maduración sexual

considerados, en las cuales se acumula el mayor

porcentaje de varianza explicada.

En relación al patrón de distribución, las prepúberes

exhibieron una mayor correlación de los pliegues del

tronco con el componente de distribución. A diferencia

de los varones, en ellas la etapa de desarrollo inicial y

avanzada incorpora además pliegues de las extremidades

superior e inferior.

El patrón de adiposidad centralizado observado en los

nadadores se corresponde con la misma tendencia

presente en la población venezolana, caracterizada por

una canalización alta en el pliegue subescapular, con

tendencia en la pubertad a presentar un patrón centrípeto

de adiposidad en los varones, así como una canalización

temprana, después de los 12 años (27). Ambas

características, maduración temprana asociada con

centripetalidad en nadadores, han sido reseñadas en

investigaciones anteriores (6, 28).

Los resultados encontrados en esta investigación, fueron

consistentes al establecer las agrupaciones en prepúber,

púber Inicial y púber avanzado, y reflejan en cierta medida

el patrón biológico de la distribución de adiposidad

durante las etapas de la pubertad. Lo consistente de los

resultados en los grupos de maduración reafirma el

comportamiento homogéneo observado en población no

atlética venezolana, en la cual los períodos puberales son

cortos y su variabilidad no es muy amplia (29).

La Federación Internacional de Natación Amateur (FINA)

toma en cuenta sólo la edad cronológica para la división

en las distintas categorías de competencia, esto por tanto

representó una limitante del estudio a la hora de

considerar la edad atlética como una variable que pudiese

influir en la distribución de la adiposidad, ya que en este

estudio, los deportistas fueron agrupados por categorías

de maduración sexual, las cuales no siempre se

compaginan exactamente con la edad cronológica.

Este estudio podría conducir en un futuro cercano a que se

realicen investigaciones sobre el mismo tema, pero tomando

como variable pivotal cada uno de los estadios de

maduración cuya importancia también se ha señalado en

la detección de talentos de niños y adolescentes. (30). La

ausencia de este criterio impide por lo demás realizar

mayores comparaciones (10). De hecho la literatura

deportiva venezolana señala un modesto número de

publicaciones, donde el tema de la clasificación por estadios

de maduración se toma como objetivo principal, ya que

como se ha señalado con anterioridad, la maduración

influye en forma definitiva en la performance atlética.

Agradecimientos

Agradecemos a todos los nadadores del Estado Miranda

su participación voluntaria en el proyecto. Valoramos en

alto grado las sugerencias estadísticas de las profesoras

Maura Vásquez y Zhandra Flores. Esta investigación fue

posible gracias al financiamiento otorgado por el Consejo

de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad

Central de Venezuela (PG 05-30-474100)

Referencias

1. Malina R, Bouchard C, Bar-Or O. Growth, maturation, and physical

activity. 2nd ed. Human Kinetics. Champaign, Il; 2004.

2. Rogol A.D. Neuroendocrinology of puberty and the clinical treatment

of growth disorders. En: Johnston FE, Zemel B, Eveleth PB

editors. Human growth in context: London: Smith-Gordon ;1999.

p. 121-29.

3. Maia J, Costa A. Sexual dimorphism in fat patterning in young track

and field athletes. En: Duquet W, y Day J. E&FN Span editors.

Kinanthropometry IV. 1993. p. 181-8.

4. Malina R, Koziel S, Bielicki T. Variation in subcutaneous adipose

tissue distribution associated with age, sex, and maturation. Am J

Hum Biol. 1999; 11:189-200.

5. García P, Flores Z, Rodríguez A, Rondón R. Aptitud física,

maduración y morfología en niños y jóvenes nadadores. An Antrop

2003; 37: 23-27

6. Macias-Tomei C. Maduración sexual y ósea. En: Pérez B, Landaeta-

Jiménez M editoras. Perfil Biológico y Nutricional de los Nadadores

del Estado Miranda. Ediciones del Vicerrectorado Académico de

la Universidad Central de Venezuela; 2004: 121 – 140.

7. Susanne C, Bodzsár E. On physique and body composition. En:

Bodzsár E, Susanne C, editors. Physique and Body Composition.

Variability and Sources of Variations. Budapest: Eötvös University

Press. 2004; 3: p. 9-40

8. Schneider P, Meyer F. Anthropometric and muscle strength evaluation

in prepubescent and pubescent swimmer boys and girls. Rev

Bras Med Esporte. 2005; 11(4):200-3

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 76-83. 83

Distribución de la adiposidad en nadadores según categorías de pubertad

9. Koutedakis Y, Bouziotas C, Flouris A, Nelson P. Longitudinal

modeling of adiposity in periadolescent Greek schoolchildren.

Medicine & Science in Sports & Exercise. 2005; 2070-4

10. Landers G, Blanksby B, Ackland T, Smith D Kinanthropometric

differences between World Championship senior and junior elite

triathletes. En: Maximising Olympic distance triathlon performance

South Pacific Resort Noosa, Australia : incorporating the Inaugural

ITY Coaching Conference, Queensland, Central Queensland

University. 1999; 74-87. tomado en Internet: http://

w w w . a u s p o r t . g o v . a u / f u l l t e x t / 1 9 9 9 / t r i a t h l o n /

landers.blanksby.ackland.smith.pdf

11. Malina R. Crescita e maturazione di bambini ed adolescenti

praticanti atletica leggera. Federazione Italiana di Atletica Leggera,

supplemento ai nn.1 e 2. 2006.

12. Pérez B, Landaeta-Jiménez M. Perfil Biológico y Nutricional de los

Nadadores del Estado Miranda. Ediciones del Vicerrectorado

Académico de la Universidad Central de Venezuela, 2004.

13. Gore CH, Olds T, Carter L, Norton K. Accreditation in

anthropometry. National Sports Research Center. Australian Sport

Commission; 1998.

14. Carlyon R, Bryant R, Walker R. Apparatus for precision calibration

of skinfold calipers. Am J Hum Biol 1998; 10(6): 689-97.

15. Marshall W, Tanner J. Variation in the pattern of puberal changes

in girls. Arch Dis Child. 1969; 44: 291-303

16. Marshall W, Tanner J. Variation in the pattern of puberal changes

in boys. Arch Dis Child. 1970; 44: 13-23

17. Nicoletti I. Condizionamenti della statura e standard condizionati.

En: La crescita del bambino italiano. Firenze: Centro Studi

Auxologici.1992. p. 23 – 40.

18. Landaeta-Jiménez M, Pérez B, Escalante Y. Adiposidad y patrón de

grasa en jóvenes venezolanos por estrato social. Arch Lantinoamer

Nutr 2002; 52 (2):128-136

19. Rebato E, Salces I, San Martin L, Rosique J. Fat distribution in

relation to sex and socieconomic status in children 4-19 years.

Am J Hum Biol 1998; 10(6): 799-806

20. Mueller W, Shoup R, Malina R. Fat patterning in athletes in relation

to ethnic origin and sport. Ann Hum Biol 1982; 9(4): 371-6

21. Garn S. Relative fat patternig: an individual characteristic. Hum

Biol 1955; 27:75-89.

22. Healy MJ, Tanner JM. Size and shape in relation to growth and

form. Symp Zool Soc 1981; 46: 19-35.

23. Hair J, Anderson R, Tatham R, Black W. Multivariate data analysis.

5º ed. New Jersey Prentice Hall.; 1998.

24. Himes J. Growth reference data for adolescents: maturation-related

misclassification and its accommodation. En: Johnston FE, Zemel

B, Eveleth PB, editors. Human growth in context. London: Smith-

Gordon; 1999. p. 95-100

25. Mueller W, Reid R. A multivariate analysis of fatness and relative

fat patterning. Am J Phys Anthrop 1979; 50: 199-208.

26. Koziel S, Malina R. Variation in relative fat distribution associated

with maturational timing: The Wroclaw Growth study. Ann Hum

Biol. 2005; 32(6): 691 – 701.

27. López-Blanco M, Macias-Tomei C, Vásquez-Ramírez M, Blanco-

Cedres L. Canalización del patrón de distribución de grasa en niños

y adolescentes de Caracas. Arch Ven Puer Ped. 2000; 63:82-94.

28 Malina R. Physical growth and biological maturation of young

athletes. Exerc Sport Rev. 1994; 22: 389 – 433.

29 Macías-Tomei C, López-Blanco M, Espinoza I, Vásquez-Ramírez

M. Pubertal development in Caracas upper-middle class boys and

girls in a longitudinal context. Am J Hum Biol. 2000; 12: 88-96.

30. Matsudo V. Prediction of Future Athletic Excellence. En: . Bar-Or

O, editor. The Child and Adolescent Athlete. New York: Blackwell

Publishing. 1996. p. 92-112.

Recibido: 02-03-2007

Aceptado:31-07-2007