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REVISTA: Anales Venezolanos de Nutrición

NUMERO: Volumen 20, No. 2, Año 2007

TITULO: Lo nuevo en los requerimientos de calcio, propuesta para Venezuela

AUTORES: Cristina Palacios

RESUMEN: -

PALABRAS CLAVE: Calcio; requerimiento; recomendaciones; salud ósea; Calcium; requirements; recommendations; bone health

CONTENIDO: Temas generales

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107. 99

Lo nuevo en los requerimientos de calcio, propuesta para Venezuela

Cristina Palacios1

1. Catedrática Auxiliar, Programa de Nutrición. Departamento de Desarrollo

Humano. Escuela de Salud Pública. Universidad de Puerto Rico.

Solicitar copia a: Email: cpalacios@rcm.upr.edu

Resumen. El calcio es un nutriente clave para la salud ósea y para la prevención de la osteoporosis, el cual es un

grave problema de salud pública en el mundo. Se estima que más de 200 millones de personas tienen osteoporosis.

El calcio es necesario durante todas las etapas de la vida. En la niñez, se requiere calcio para evitar su deficiencia y

asegurar buenos hábitos de consumo para el futuro. En la adolescencia, el calcio es clave para el desarrollo del pico

de masa ósea, el punto máximo de acumulación dentro del potencial genético. Una insuficiencia en este pico

contribuye significativamente al riesgo de osteoporosis más tarde en la vida. En la etapa reproductiva, el calcio

sigue siendo importante para mantener la masa ósea adquirida y evitar su pérdida. Alrededor de la menopausia,

etapa de mayor pérdida de masa ósea, el consumo de calcio sigue siendo importante para reponer el calcio perdido,

aunque la masa ósea no responde tanto a la suplementación con calcio. Después de alrededor de 5 años de

menopausia, la suplementación con calcio favorece la masa ósea y resulta en una modesta reducción en el riesgo

de fracturas, al igual que en ancianos. El requerimiento de calcio es afectado por varios factores como edad, sexo,

actividad física, etnia, genética y múltiples factores dietéticos. Debido a ésto, es difícil determinar con exactitud el

nivel requerido. Convencionalmente, se han utilizado tres formas de estimar el requerimiento de calcio, por el

método factorial, por balance o funcional en la salud ósea. Estos métodos tienen sus limitaciones, por lo que se

requieren tomar en cuenta todos, además de considerar otros nutrientes importantes en la salud ósea. Las

recomendaciones de calcio varían ampliamente entre los países y por grupo de edad. Al igual que en varios países,

las recomendaciones de calcio en Venezuela fueron actualizadas y aumentadas basadas en las recomendaciones

dietéticas de Estados Unidos. Urge realizar estudios epidemiológicos y clínicos para determinar si estos niveles son

los más adecuados para la población venezolana. An Venez Nutr 2007;20 (2): 99-107.

Palabras clave: Calcio, requerimiento, recomendaciones, salud ósea.

New aspects in the calcium nutritional requirements, proposed for Venezuela

Abstract. Calcium is a key nutrient in bone health and for the prevention of osteoporosis, a serious public health

problem. It is estimated that 200 million people have osteoporosis. Calcium is necessary throughout all the stages

in life. In childhood, calcium is needed to avoid deficiency and establish healthy habits for the future. In adolescence,

calcium is key for the development of peak bone mass, the maximum point for accumulation within the genetic

potential. Failure to reach this peak significantly increases the risk of osteoporosis later in life. In the reproductive

stage, calcium is still important to maintain bone mass and avoid loss. Around menopause, the rapid bone loss

stage, calcium is still important to replace the lost calcium, although bone mass does not respond well to calcium

supplementation. After approximately 5 years of menopause, calcium supplementation favors bone mass and

moderately decreases fracture risk, as in the elderly. Calcium requirement is affected by various factors such as age,

sex, physical activity, race, genetics and several dietetic factors. Therefore, establishing its requirement is not an

easy task. Conventionally, three methods have been used to establish calcium requirement, factorial, balance or

functional methods. Since they have their limitations, all three methods should be considered when establishing

calcium requirements, as well as considering other nutrients important in bone health. Calcium recommendations

vary considerably among different countries and by age group. As in other countries, calcium recommendations in

Venezuela were revised and increased based on the dietary recommendations of United States. It is urgent that

epidemiological and clinical studies be done in Venezuelans to determine if these levels are adequate. An Venez

Nutr 2007;20 (2): 99-107.

Keywords: Calcium, requirements, recommendations, bone health.

Introducción

El calcio es un mineral esencial para la salud ósea, el cual

es importante durante toda la vida de la persona, con especial

énfasis en la adolescencia. Dada su importancia en la

prevención de osteoporosis, gran número de países, han

incrementado sus recomendaciones para la población. Esto

ha llevado a la comunidad científica a cuestionar las

recomendaciones de calcio y a proponer que los

requerimientos reales de calcio en la población se definan,

sobre la base de diferentes métodos y de los resultados de

los estudios de investigación. Venezuela es uno de los países

que en el 2000 incrementó las recomendaciones de calcio

en todos los grupos de edad. Sin embargo, este aumento se

hizo sobre la base de las referencias establecidas por otros

países, pero no se fundamentó en estudios epidemiológicos

o clínicos realizados en la población venezolana.

Metabolismo del calcio

El calcio es uno de los principales minerales del hueso y

el 99% del calcio corporal se encuentra en el esqueleto.

El calcio constituye el 39% del contenido total mineral

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Palacios

óseo, es decir, es el mineral dominante en el hueso y el

más comúnmente deficiente en la dieta, especialmente

en los adolescentes.

El metabolismo del calcio es mantenido por las hormonas

reguladoras del calcio, como la hormona paratiroidea,

calcitonina y vitamina D (1,25 dihidroxi vitamina D). El calcio

se absorbe en el intestino de forma pasiva y activa, siendo la

forma activa la más importante cuando el consumo de calcio

es sub-óptimo. La habilidad para responder ante un consumo

bajo en calcio es limitada, por lo que la absorción activa no

compensa la baja ingesta de calcio. En estas situaciones, el

calcio es extraído de los huesos para mantener el 1% del

calcio contenido en la sangre, músculo, y otros tejidos que

ejercen funciones vitales en el cuerpo. Si la ingesta de calcio

es persistentemente baja, los huesos se van haciendo cada

vez más frágiles, lo cual puede conducir a la osteoporosis

(1).

Osteoporosis

La osteoporosis es un grave problema de salud pública en

el mundo. Es una enfermedad crónica y multifactorial que

puede progresar en forma silente por décadas hasta que

ocurra una fractura. Se caracteriza por una baja densidad

mineral ósea (DMO) y por un deterioro de la

microarquitectura ósea (2), lo cual produce una mayor

vulnerabilidad de sufrir fracturas, principalmente en la

muñeca, cadera y espina dorsal (3,4). La osteoporosis es

una enfermedad juvenil, ya que es en la adolescencia

cuando se adquiere la mayor parte de la masa ósea, lo

cual determinará si la persona tendrá riesgo de sufrir

fracturas en los próximos años.

Se estima que en el mundo más de 200 millones de

personas tienen osteoporosis, y según proyecciones, el

número de fracturas de cadera al año aumentará de 1,66

millones en 1990 a 6,26 millones en el 2050 (3). En

Venezuela, no se conoce bien la magnitud del problema.

Según un reporte en 1980, la incidencia de fracturas de

cadera en >45 años fue de 348 y 834 (5), y en 1988 la

incidencia en >80 años fue de 193 y 381 (6), por cada

100.000 habitantes, en hombres y mujeres,

respectivamente.

Según un estudio prospectivo realizado en el Centro de

Investigaciones de Litiasis Renal y Enfermedades

Metabólicas (Unilime) (7), la incidencia de fracturas de

cadera en Venezuela ha sido estimada en 9,6 fracturas

por día (16,3/100000 hab.), con una mortalidad de 17%

en los primeros 4 meses, con una proyección de 67

fracturas de cadera por día para el 2030. Otro estudio

realizado por Unilime en un grupo de población femenina

mayor de 50 años en Valencia encontró una alta incidencia

de Osteopenia y Osteoporosis (40,4% y 25,6%

respectivamente) (7).

Importancia del calcio en el ciclo de vida

El calcio es importante durante toda la vida de la persona,

con especial énfasis en la adolescencia. Un meta-análisis

de los beneficios del calcio en la salud ósea demostró

que en 52 de 54 estudios de intervención con calcio hubo

un aumento en el balance de calcio, incremento en la

masa ósea durante el crecimiento, disminución de la

pérdida ósea en la menopausia o disminución de la

incidencia de fracturas (1).

La importancia del calcio varía según la edad del individuo

y la etapa biológica. A continuación se describe las

diferentes etapas de la vida y la influencia del calcio.

- Niños: La adquisición de la masa ósea es lenta durante la

niñez. En esta etapa el calcio es importante para evitar la

deficiencia de calcio, y por consecuencia enfermedades

como raquitismo. Además, para asegurar buenos hábitos

de consumo de calcio para las siguientes etapas de la vida.

Pocos estudios se han realizado para determinar el

requerimiento de calcio en niños. Un estudio en niños de

3-5 años demostró que el aumentar el consumo de calcio

de 500 a 1200 mg/d aumentó la absorción de calcio,

aunque modestamente (8).

Adicionalmente, hay pocos estudios clínicos, controlados

y al azar realizados en niños para determinar el impacto

de la suplementación con calcio en la masa ósea; la

mayoría se han hecho en adolescentes. Un estudio en

niñas pre-puberales mostró que la suplementación de

calcio, en conjunto con ejercicio por 1 año aumentó

significativamente la masa ósea en 6,3% (9). Este beneficio

no se observó en el grupo con suplementación de calcio

solamente. En gemelas idénticas pre-puberales se encontró

que la suplementación con 700 mg/d de calcio, en forma

de citrato malato, aumentó significativamente la DMO

de 1%-5% (dependiendo del lugar examinado)

comparado con el grupo control (10).

Los mayores incrementos en la masa ósea se han

encontrado principalmente en niños con bajo consumo

habitual de calcio. Estudios en niños de 7-12 años en

China y en Gambia con baja ingesta de calcio

demostraron que la suplementación con calcio aumenta

significativamente la masa ósea (11-12).

La alta ingesta de calcio puede afectar negativamente la

absorción de otros minerales importantes en esta etapa y

que frecuentemente se encuentran deficientes, como el

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107. 101

“Lo nuevo en los Requerimientos Nutricionales de Calcio, propuesta para Venezuela”

zinc y el hierro. Sin embargo, un estudio clínico demostró

que el consumo de productos lácteos con cereales

fortificados con calcio durante 14 días en niños no afectó

la absorción de hierro y fue beneficioso para la absorción

de calcio (13). Se puede concluir que parece seguro

aumentar la ingesta de calcio en niños sin afectar el hierro.

- Adolescentes: La adolescencia es un período de rápido

desarrollo óseo. En esta etapa del crecimiento, en donde

la fase de formación ósea es mayor a la fase de resorción

ósea, se denomina modelamiento óseo, dando como

resultado la acumulación de masa ósea. La masa ósea se

acumula hasta llegar a un límite, llamado pico de masa

óseo (PMO) y puede continuar hasta los 26-30 años

aproximadamente. Una insuficiencia en este pico

contribuye significativamente al riesgo de osteoporosis más

tarde en la vida. Hay varios factores que influyen en el

desarrollo y adquisición del PMO. Algunas son

programadas genéticamente, algunas bajo la influencia

hormonal y otras por los estilos de vida.

El pico de la tasa de acumulación de calcio se adquiere

alrededor de los 12,5 años en niñas y a los 14 años en

niños (14). Durante el período de 3 a 4 años de adquisición

de la masa ósea en la adolescencia, un 40% del total de

masa ósea es acumulado. Así, para los 17 años de edad la

adolescente femenina ha adquirido el 90% de su masa

ósea, a los 19,8 años el 95% y a los 22,1 años el 99% de

su masa ósea (15). Es decir, que después de los 22 años la

mujer básicamente ya tiene formada su masa ósea.

En Venezuela, un estudio en un grupo poblacional de 10-

25 años encontró que el PMO en columna lumbar y cuello

de fémur se alcanza a los 22 años en las mujeres, con el

80% de dicho valor entre los 12 y 13 años (16). En los

hombres, el PMO se alcanza a los 19 años, con un 80%

entre los 14 y 15 años de edad.

Aunque el proceso de la adquisición de la masa ósea esta

determinado en un 60%-80% por la genética del individuo,

existen factores modificables que afectan este proceso, como

son la ingesta de calcio, actividad física y estilos de vida, de

estos, la ingesta de calcio es el que tiene mayor efecto (17).

Si en la adolescencia el individuo no consume una ingesta

adecuada de calcio, no llegará al pico máximo de masa

ósea y el individuo entrará en la etapa adulta con una DMO

inferior a su potencial genético. Cuando comience el período

de rápida pérdida de la masa ósea, lo que se corresponde

con la menopausia, este individuo podría llegar a presentar

fracturas. El desarrollo de la masa ósea hasta el potencial

del pico máximo protege contra la osteoporosis, ya que hay

una relación inversa entre la DMO y la incidencia de

fracturas (18,19).

Hay suficientes evidencias que una ingesta adecuada de

calcio durante toda la adolescencia lleva al desarrollo del

PMO en la adolescencia (10,20) y previene de la pérdida

de masa ósea en la menopausia (21,22). De hecho, estudios

retrospectivos han encontrado que la ingesta de lácteos o

calcio durante la niñez y adolescencia predice o se relaciona

con la DMO en mujeres jóvenes (23), pre-menopáusicas

(24,25), peri-menopáusicas (26) o post-menopáusicas (27).

Estudios clínicos controlados y al azar en adolescentes,

también han mostrado aumentos en la DMO en uno o más

huesos cuando la ingesta dietética de calcio se incrementa,

ya sea por suplementos, alimentos fortificados con calcio o

productos lácteos (10,11,20,28-37). Un análisis de estudios

con suplementación de calcio mostró que cuando

compararon estudios usando los cambios en la DMO como

porcentajes de cambios anuales en la DMO, los incrementos

en DMO ocurrieron principalmente en el hueso cortical

(38). La DMO de la espina dorsal aumentó más en los niños

pre-puberales y puberales (38).

El seguimiento de estos estudios indicó que el aumento

en la masa ósea, atribuible a la suplementación con calcio,

se mantuvo en algunos estudios (11,29,39), pero no en

otros (40-42), cuando se detuvo la suplementación. Un

estudio de suplementación con calcio siguió a las

adolescentes durante 7 años y observó que los beneficios

en la masa ósea fueron importantes durante la adquisición

del PMO, pero casi desaparecieron en los primeros años

de la etapa adulta (43). Por lo tanto, los estudios indican

que la suplementación con calcio o la alta ingesta de calcio

debe mantenerse toda la vida para seguir observando los

beneficios en la masa ósea.

También se ha demostrado que la actividad física

contribuye significativamente al aumento en la masa ósea.

Estudios en adolescentes demuestran que la

suplementación con calcio o lácteos junto con actividad

física tienen un efecto mayor en la DMO, comparado con

la suplementación de solo calcio (9).

Una limitación de los estudios clínicos es que típicamente

se seleccionan dos ingestas extremas de calcio, en vez de

un rango amplio en la ingesta de calcio, lo que resulta

inadecuado para determinar la ingesta de calcio

recomendable que optimice la ganancia de hueso. Como

el 99% del calcio en el cuerpo está en los huesos, la

acumulación de calcio medido por estudios de balance,

predice la acumulación ósea. Esto fue estudiado en

adolescentes femeninas en un rango de 800-2300 mg/d

de consumo de calcio (44). Un modelo de regresión, no

linear, mostró que una ingesta de calcio por encima de

1300 mg/d no confirió ventajas estadísticamente

representativas en la acumulación ósea. En base a este

102 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107.

Palacios

estudio y otros estudios de balance de calcio se estableció

en Estados Unidos un requerimiento de 1300 mg/d en niños

de 9-19 años (45).

Una alta ingesta de calcio también protege contra las

fracturas en adolescentes (46). Se ha demostrado que una

baja masa ósea es un factor contribuyente de fracturas en

un grupo de niñas y adolescentes de 3 a 15 años de edad al

comparar fracturas de brazo con un grupo control (47). El

seguimiento de este grupo durante 4 años confirmó la

importancia de una dieta alta en calcio en la prevención de

fracturas (48). En varones también se encontró resultados

similares (49). Adicionalmente, este grupo de investigadores

también encontró que los niños que evitan el consumo de

leche tienen mayor riesgo de fracturas (50,51).

- Adultos: En la etapa adulta el calcio dietético sigue siendo

importante para mantener la masa ósea adquirida durante

la adolescencia y evitar la pérdida de masa ósea. En esta

etapa se inicia el remodelamiento óseo, el cuál continúa

durante toda la vida e involucra las fases de formación y

resorción. La fase de resorción ósea es llevada a cabo por

las células osteoclastos, mientras que la formación por los

osteoblastos, los cuales llenan los espacios vacíos dejados

en el hueso por el osteoclasto.

Durante la etapa reproductiva o pre-menopáusica, el

remodelamiento óseo se mantiene constante, es decir, las

fases de resorción y formación están en equilibrio. Estudios

transversales y de intervención en mujeres en esta etapa

reportan una relación positiva entre la ingesta de calcio y

la masa ósea. Un meta-análisis de 33 estudios evidenció

un efecto positivo en la masa óseo con la suplementación

de 1000 mg de calcio en mujeres jóvenes y premenopaúsicas

(52). Se concluyó que la ingesta de 1 g/d

de calcio puede prevenir la pérdida de 1% de hueso/año

en la mayoría de las regiones del cuerpo. Sin embargo, un

meta-análisis sobre el efecto de los productos lácteos en

la masa ósea sólo encontró beneficios en las mujeres

blancas menores de 30 años (53). Posiblemente no existen

suficientes estudios en otras poblaciones y en hombres

para ver efectos positivos entre los lácteos y la masa ósea.

Alrededor de la menopausia, entre los 40-50 años, la

resorción ósea es mayor a la formación, llevando a la

pérdida de masa ósea. Este desequilibrio entre ambos

procesos se debe a que la actividad de los osteoblastos no

pueden mantener el ritmo acelerado de la actividad

osteoclástica. El consumo de calcio es importante en esta

etapa para reponer el calcio perdido durante la resorción.

Sin embargo, los estudios han mostrado que durante los

primeros años de la post-menopausia la masa ósea no

responde tanto a la suplementación con calcio, por la

rápida reabsorción ósea (22).

Después de varios años de menopausia, alrededor de 5 años,

los estudios han mostrado que la suplementación con calcio

si favorece la masa ósea (21,22,54,55). Una meta-análisis

incluyendo 15 estudios de suplementación con calcio en

mujeres post-menopáusicas, al azar, controlados, demostró

que el calcio aumentaba la masa ósea de 1,6% a 2% en la

mayoría de los puntos óseos estudiados (56).

La suplementación con calcio también conlleva a una

modesta reducción en el riesgo de fracturas. Un metaanálisis

de 15 estudios de intervención con suplementación

de calcio en 1806 mujeres encontró una reducción en el

riesgo de fracturas vertebral en 23% y de fracturas no

vertebral en 14% (56). Otro meta-análisis más reciente de

29 estudios de intervención con suplementación de calcio

en 64 mil personas mayores de 50 años encontró una

reducción de 12% en fracturas de todo tipo (57). Esta

reducción fue mayor (24%) en aquellos sujetos con buena

adherencia al suplemento de calcio. El impacto de la

suplementación con calcio en la salud ósea fue más efectivo

con dosis mayores de 1200 mg/d. Sin embargo, un estudio

de suplementación con 1000 mg/d de calcio en más de 32

mil mujeres del estudio clínico Women Health Initiative

(WHI) durante 7 años no encontró una reducción

significativa en las fracturas de cadera (58).

- Ancianos: En ancianos también se ha observado que la

intervención con calcio favorece la salud ósea. La mayoría

de los estudios hechos en esta población han sido enfocados

en la reducción del riesgo de fracturas. Un estudio de

suplementación con 1200 mg/d de calcio en 1460 mujeres

mayores de 70 años encontró una reducción significativa

en la incidencia de fracturas en las mujeres que tomaron al

menos el 80% del tratamiento durante los 5 años del estudio

comparado con el grupo control (59). Otro estudio de

suplementación con calcio junto con vitamina D en mujeres

y hombres mayores de 65 años por 3 años observó una

disminución en la pérdida de masa ósea (60). El estudio

también encontró que la suplementación favoreció la

reducción del índice de fracturas. Un meta-análisis reciente

de 6 estudios clínicos, controlados y al azar de

suplementación con calcio y vitamina D en más de 45 mil

mujeres, mayores de 60 años, encontró una reducción en

el riesgo relativo de fracturas de caderas (61).

Requerimientos y/o recomendaciones de calcio

El establecimiento de los requerimientos y/o

recomendaciones de calcio para la población tiene una

larga historia, de más de 30 años (62). Se han estado

revisando en diversos países, pero es difícil establecer el

requerimiento de calcio debido a varias razones. Primero,

no hay suficientes estudios en todas los grupos de edad y

en diferentes poblaciones y los que se han publicado usan

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107. 103

“Lo nuevo en los Requerimientos Nutricionales de Calcio, propuesta para Venezuela”

diferentes métodos y objetivos. Segundo, se ha establecido

el requerimiento de calcio como un nutriente aislado, y

no como un nutriente que interactúa con otros y que se

vé afectado por el consumo o status de otros nutrientes.

- ¿Cómo se establecen los requerimientos de calcio?: Los

requerimientos dietéticos deben ser basados en los siguientes

cuatro objetivos: prevención de enfermedades clásicas de

deficiencia, prevención de signos fisiológicos importantes

de deficiencia, mantenimiento del estado nutricional, y

máxima reducción del riesgo de enfermedades relacionadas

en parte a la nutrición (62). El último objetivo debe ser el

más importante para las recomendaciones dietéticas en el

futuro. Estos cuatro objetivos no siempre se pueden cumplir

para determinar el requerimiento de un nutriente, como en

el caso de calcio, por falta de estudios.

El requerimiento de calcio es afectado por varios factores

como edad, sexo, actividad física, etnia, genética y múltiples

factores dietéticos. Debido a esto, es difícil determinar con

exactitud el nivel requerido. Convencionalmente, se han

utilizado tres formas de estimar el requerimiento de calcio:

método factorial, método por balance o método funcional

en la salud ósea (63).

- Método factorial: este método estima el requerimiento

fisiológico de calcio en cuanto a la acumulación de masa

ósea durante el crecimiento, su mantenimiento en adultos,

durante la reproducción y pérdidas obligatorias. Se le

agrega además, una cantidad para cubrir la biodisponibilidad

de calcio de los alimentos y

adicionalmente, se le añade dos desviaciones estándar

para cubrir a la población en general.

- Método por balance: este método se basa en estudios de

balance, donde se cuantifica la ingesta y excreción de

calcio, para determinar la ingesta que iguale la excreción

(adultos) o que iguale acumulación de masa ósea y

excreción (niños y adolescentes). Usualmente se incluyen

diferentes niveles de ingesta de calcio, con o sin el uso de

radioisótopos estables de calcio. Este método no mide bien

los límites de suficiencia.

- Método funcional en la salud ósea: recientemente este

método está tomando mayor importancia, ya que toma

en consideración la ingesta de calcio que maximice el

pico de masa ósea, minimice el riesgo de osteoporosis y

fracturas. Dentro de éste método se toman en cuenta

estudios donde midan el consumo habitual de calcio actual

o durante la niñez y adolescencia y se relacionan con la

masa ósea, incidencia de osteoporosis o fracturas. También

se incluyen estudios donde midan el contenido mineral

óseo por densitometría ósea (DEXA) u otra técnica

radioactiva y/o cambios en la masa ósea o incidencia de

fracturas, antes y después de suplementación con calcio.

Una limitación del uso de este método es que diversos

estudios utilizan niveles de suplementación superiores a

los consumidos usualmente en la dieta, por lo que no

reflejan la realidad del consumo y en la población no es

sostenible. Otra limitación es la controversia en los

resultados sobre la relación entre el consumo de calcio y

la incidencia de fracturas, por lo que el uso exclusivo de

este método para determinar el requerimiento de calcio

no parece ser el más apropiado.

- Los tres métodos explicados tienen sus limitaciones, por

lo que no se tiene un método único para determinar el

requerimiento de calcio. Se requiere tomar en cuenta los

tres métodos. Además, se requiere tomar en cuenta otros

nutrientes, que también han sido demostrados en estudios

epidemiológicos y clínicos como importantes en la salud

ósea, como el magnesio, vitamina D, fósforo, proteína,

entre otros.

- Requerimientos y/o recomendaciones de calcio en

Venezuela y en otros países: En el Cuadro 1 se presenta

las recomendaciones de calcio en Venezuela y en

diferentes países (Cuadro 1) (64). Las edades se agruparon

para resumir las recomendaciones según lo reportado en

las mayorías de los países, ya que la edad exacta varía.

Para Venezuela, las recomendaciones de calcio fueron

actualizadas en el año 2000 (65) basadas en las

recomendaciones dietéticas (DRI) para Estados Unidos de

América (EUA). Estas a su vez fueron publicadas por el

Consejo de Alimentos y Nutrición de la Academia Nacional

de Ciencias en 1999, después de una exhaustiva discusión

y revisión de estudios (45). En el calcio, el comité no encontró

suficiente evidencia para establecer sus requerimientos, por

lo que se propuso una ingesta adecuada por edad. Estos

niveles propuestos se basaron en los últimos estudios sobre

promoción de la fuerza ósea y para mantener un status

nutricional normal para individuos en diferentes etapas de

la vida.

Los niveles se establecieron para promover el desarrollo

del pico de masa ósea durante la etapa de crecimiento y

para prevenir la pérdida ósea en las siguientes etapas de la

vida, tomando en cuenta la máxima retención de calcio, la

ingesta en donde no hay posibles beneficios en retención,

dentro del potencial genético. Se usaron datos de estudios

de balance en diferentes edades y de estudios clínicos y al

azar, estudios de corte, y estudios epidemiológicos de

medición de masa ósea en el tiempo. También se incluyeron

cálculos factoriales y datos de salud ósea. Sin embargo, un

reciente estudio de balance estimó que la ingesta adecuada

de calcio en adultos es menor (1035 mg/d) que la

establecida por este comité (66).

104 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107.

Palacios

Cuadro1. Recomendaciones de calcio (mg/d) en diferentes países por grupos de edad.

1300 (>60

años)

+100 +100

1200

Valores de 210-270 400-500 800 1200 1000

referencia

Venezuela

(2000) (65)

1000

(1300 en

<18 años)

1000

(1300 en

<18 años)

USA/Canada Ingesta adecuada 210-270 500 800 1300 1000 1200

(1997) (84)

550 (7-10 1000 (varones)

años)

700 700 no change +550

450 (4-6 años) 800 (hembras)

525 350

Referencia de

ingesta de

nutrientes

Reino Unido

(2004) (83)

800 (25-50

años)

800 1200 1200

1200 (18-25

años)

Recomendaciones 450-600 800 800 1200

de Nutrimentos

Mexico (1997)

(82)

Incap (1994) (81) Recomendaciones 500 400-500 500-800 1000 1000 800 +200 +400

1200 en

mujeres >55

años y

ancianos

1000 1000

900

- 500 800 1200 900

Aportes

nutricionales

Francia (2001)

(80)

700 (7-9 años) 800 (mujeres)

800 800 750

750

(hombres)

1000

550 (4-6 años)

200-400 500

Ingesta

Recomendada

Filipinas (2002)

(79)

700 (7-9 años)

1300 1000 1300 1200 1000

600 (4-6 años)

300-400 500

Ingesta

Recomendada

FAO/WHO

(2002) (78)

550 (7-10 1000 (varones)

años)

700 700 700 1200

450 (4-6 años) 800 (hembras)

400 400

Ingesta de

referencia para la

población

Comunidad

Europea (1993)

(77)

800 (13-17 años,

hembras)

1000 (10-12

años, hembras)

700 (7-9 años)

1100 (13-15

años, varones) 800 800 +500 +500

900 (10-12 y 16-

17 años, varones)

600 (4-6 años)

350-400 500

Recomendaciones

de consumo diario

Colombia (2004)

(76)

300-400 600 800 1000 800 1000 800-1200 1200

Ingesta de

referencia

China (2001)

(75)

800-1200 (6-

10 años)

1200-1500 1000 1500

800 (3-5 años)

Chile (74) Ingesta óptima 800

1000 en

mujeres >54

años

800-1000

(hembras)

+300 +400

800

800

800-1200

(varones)

300-550 700 800

Ingesta dietaria

recomendada

Australia (1991)

(73)

Embarazo Lactancia

Adultos

(>50 años)

Adultos

(20-50

años)

Adolescentes

(~9-18 años)

Niños

(~4-8 años)

Niños

(~1-3 años)

Infantes

(<1

año)

Grupos de edad

Lugar Clasificación

Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107. 105

“Lo nuevo en los Requerimientos Nutricionales de Calcio, propuesta para Venezuela”

Las recomendaciones de calcio varían ampliamente entre

los países (Cuadro 1) y por grupo de edad (Cuadro 2). Un

gran número de países adapta las recomendaciones de

otros grupos o países, como las propuestas por FAO,

Comunidad Europea (CE) o EUA, a sus poblaciones. Más

recientemente, se están desarrollando comités

colaborativos entre países de regiones similares para

armonizar las recomendaciones. Así, por ejemplo, la CE

publicó las recomendaciones nutricionales para uso dentro

de la CE; al igual que en EUA y Canadá y en América

Latina también se está proponiendo (67). Las razones para

armonizar entre países con poblaciones similares son los

altos costos y la falta de recursos e investigadores para

realizar estos estudios nutricionales, al igual que la

globalización en la comercialización de los alimentos (64).

Cuadro 2. Variación en la recomendación de calcio por

grupos de edad.

Grupo de edad Recomendación de calcio (mg/d)

Infantes 210-600

Niños (~ 1-3 años) 350-800

Niños (~ 4-8 años) 450-800

Adolescentes (9-18 años) 800-1300

Adultos 20-50 años 700-1200

Adultos >50 años 700-1500

Embarazo 800-1300

Lactancia 750-1300

Fuente: Análisis de la Tabla 1.

Consumo de calcio

Pocos países han reportado el consumo de calcio nacional.

En una revisión exhaustiva del consumo de calcio (medido

por encuestas nacionales) en 20 países se encontró que el

consumo promedio aproximado en niños fluctuaba de 700-

1000 mg/d, en adolescentes de 700-1400 mg/d, en adultos

de 700-1300 mg/d (con excepción de Singapur, 450-500

mg/d), y en ancianos de 700-1100 mg/d (64). Los países

incluidos en este análisis fueron: 15 países de Europa, 2 de

Asia, 2 de Oceanía y Estados Unidos. Según la Encuesta

Nacional de Nutrición de México, el consumo de calcio

fue de 570 en niños de 1-4 años, 670 en niños de 5-11 años

y en mujeres (68,69).

En diversos países, el consumo de calcio se relaciona con

las recomendaciones, en otros no tienen relación y en

otros se desconoce el consumo nacional. Un primer paso

en el establecimiento y/o adecuación de las

recomendaciones de calcio, es conocer el consumo de

calcio y de otros nutrientes en la población.

En Venezuela no se tienen datos nacionales del consumo

de calcio. En un estudio en 625 adolescentes de tres

escuelas privadas y tres públicas en Caracas encontró un

consumo promedio de 990 mg/d (70), al igual que en otro

estudio en una muestra de 100 adolescentes de una

escuela privada (1076 mg/d) (71). Aunque este aparente

consumo esté acorde con las recomendaciones en

Venezuela, no se tiene suficiente información del consumo

nacional y en otros grupos de edades.

Otro punto a considerar en las recomendaciones de calcio

en Venezuela es que no se cuenta con suficiente producción

de alimentos lácteos para cubrir las recomendaciones

actuales. Según las Hojas de Balance de Alimentos, la

adecuación nutricional para el calcio en el año 2000 fue de

45%, tomando en cuenta la nueva recomendación mientras

que para los años anteriores, cuando la recomendación

estaba en 540 mg/d, la adecuación era de ~80% (72). Según

las últimas Hojas de Balance de Alimentos publicadas, la

adecuación de calcio disminuyó a 38,4% en el 2002, luego

aumentó a 41,6% en el 2003, para situarse en 44,6% en el

2004 (65). Esto lleva a la reflexión de si la fortificación de

alimentos con calcio es necesaria para cubrir las

recomendaciones actuales.

Conclusiones

Está bien establecido que el calcio es un mineral esencial

para la salud ósea, especialmente en la adolescencia. La

mayoría de los estudios han demostrado que la

suplementación o un alto consumo de calcio, aumentan

el balance de calcio, incrementa la masa ósea durante el

crecimiento, en la etapa adulta e incluso en los adultos

mayores y disminuye la pérdida ósea en la menopausia o

la incidencia de fracturas. Por lo tanto, la mayoría de los

países han estado aumentando las recomendaciones de

calcio para la población.

En Venezuela se aumentaron las recomendaciones de

calcio recientemente, pero este aumento tuvo como base

las recomendaciones de EUA y no se fundamentó en

estudios realizados en la población venezolana. Urge

realizar estudios de consumo de nutrientes nacionales,

no sólo de calcio, sino también de otros nutrientes que

interaccionan con el calcio. Además, se necesitan estudios

epidemiológicos que relacionen el consumo habitual de

calcio con la masa ósea y el índice de fracturas en los

diferentes grupos de edad, así como también, estudios

clínicos de balance y de suplementación para conocer el

metabolismo del calcio en esta población. Estos datos

permitirán determinar recomendaciones más adecuadas

para la población venezolana.

Sería de gran interés conformar un comité regional,

integrado por varios países con poblaciones similares, para

el establecimiento de las recomendaciones de calcio y

de otros nutrientes.

106 Anales Venezolanos de Nutrición 2007; Vol 20 (2): 99-107.

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